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W. R. Burnett – Nadie vive eternamente (PDF-EPUB)

W. R. Burnett – Nadie vive eternamente (PDF-EPUB)

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Introduccion del Libro W. R. Burnett – Nadie vive eternamente (PDF-EPUB)

Doc Ganson era un hombrecillo delgado de unos cuarenta y cinco años. Tenía el cabello negro, como de indio, y muy pálida la afilada y huesuda cara. Aunque no era en modo alguno defectuoso, presentaba a primera vista un aspecto de deformidad; a veces solían llamarlo jorobado. Tenía boca de labios delgados y firmes, y, debido a la palidez del rostro, sus ojos parecían asombrosamente renegridos y brillantes.

Doc estaba de pie junto a la ventana de su miserable cuartucho de hotel en Los Angeles, mirando, malhumorado, a la calle. Una densa niebla de junio borroneaba las luces y flotaba lentamente entre los edificios, empujada por un suave y variable viento. Más allá de las techumbres, Doc veía el dorado fulgor del barrio chino, de aquel barrio chino de los turistas, lleno de restaurantes y almacenes que remedaban tiendas orientales.

Detrás de él, Shake Thomas leía el programa del hipódromo. Doc se volvió, fastidiado.

—Espero que habrás encontrado un buen caballo ganador —dijo, sonriendo sarcásticamente.

—Sí —contestó Shake, echándose atrás el sombrero, aquel sombrero que raras veces se quitaba—. Hay uno que parece bueno en la tercera carrera de Aqueduct. Lo único que necesito ahora es dinero para apostarle.

—Lo único que necesitamos todos es una buena comida —dijo Doc—. ¿Dónde está Windy? ¿Dónde dijo que iba? No me gusta pensar que esté vagando solo. Podría ocurrírsele asaltar a alguno. Cuando está hambriento es difícil de manejar.

—No me importa si lo hace y le sale bien —dijo Shake—. Es como entre los romanos. Lo prohibido no es robar sino dejarse sorprender. Como aquel muchacho que ocultó el tejón bajo su camisa, y al que el animal le comió las tripas…

—Era un zorro —dijo Doc—, y el muchacho era espartano y no romano. ¿Será posible que jamás digas las cosas bien?

—Cinco dólares a que era un tejón —dijo Shake, ofendido por el tono de superioridad de Doc.

Shake había pasado en diversas prisiones doce años de los cuarenta que tenía, y leído centenares de libros; se consideraba, pues, toda una autoridad. En la profesión lo conocían por el mote de «Shakespeare», debido a sus muchas lecturas, y el hombre se tomaba el apodo muy en serio.

Era un individuo corpulento y plácido, de papada y prominente barriga. Parecía muy avejentado debido a los años pasados en la cárcel. Era calvo, usaba gafas y llevaba la dentadura superior postiza. Jadeaba después de hacer el más leve ejercicio y dormía más de doce horas al día; cuando se hallaba despierto, se le encontraba estudiando un programa de carreras o leyendo un libro… cualquiera. Para él, la palabra impresa era palabra impresa. Se hundía durante horas enteras en la lectura de una anticuada historia de la ciudad de Los Angeles, comprada por diez centavos en una librería de viejo. En él, la lectura era sustitutiva del vicio.

En una época se había destacado entre los lectores. Tenía una agradable inclinación para el comercio; era de aspecto bonachón, honesto y responsable; además, era muy diestro en sacarle el jugo a los tontos. Había logrado algunos éxitosde resonancia, pero una combinación de falta de constancia y de apatía lo llevó a la ruina; empezó a ser arrestado continuamente, y, por último, hasta empezó a dejarse condenar. Una temporada que pasó en una severa prisión del Sur completó su ruina.

Y, desde entonces, no sólo estaba fuera de moda, sino totalmente falto de recursos.

Sin embargo, aquello no parecía preocuparle mucho.

—¡Conque quieres jugarte cinco dólares! —sonrió Doc—. ¡Basta de hacer el payaso!

—Pues… ¡algún día habré de tenerlos! ¿No? ¿Qué pasa? ¿No confías en mí, Doc?

Doc se dejó caer en una silla y se quedó mirando ceñudamente el piso, pasando por alto las observaciones de Shake. Hubo una larga pausa, y el cuarto quedó sumido en una tranquilidad tal que los ruidos nocturnos de la enorme y animada ciudad empezaron a hacerse oír con intensidad cada vez mayor…

Título: Nadie vive eternamente (PDF-EPUB)
Autores: W. R. Burnett
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.4 MB
Formato: PDF-EPUB

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W. R. Burnett - Nadie vive eternamente (PDF-EPUB) Introduccion del Libro W. R. Burnett - Nadie vive eternamente (PDF-EPUB) Doc Ganson era un hombrecillo delgado de unos cuarenta y cinco años. Tenía el cabello negro, como de indio, y muy pálida la afilada y huesuda cara. Aunque no era en modo alguno defectuoso, presentaba a primera vista un aspecto de deformidad; a veces solían llamarlo jorobado. Tenía boca de labios delgados y firmes, y, debido a la palidez del rostro, sus ojos parecían asombrosamente renegridos y brillantes. Doc…

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