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Veronica Rossi – Into the Still Blue (PDF)

Veronica Rossi – Into the Still Blue (PDF)

Veronica Rossi - Into the Still Blue (PDF)

Veronica Rossi – Into the Still Blue (PDF)

Introduccion del Libro Veronica Rossi – Into the Still Blue (PDF)

Su amor y liderazgo ha sido puesto a prueba. Ahora es el momento para que Perry y Aria unan a los Habitantes y Forasteros en un último y desesperado intento para lograr equilibrar su mundo.

La carrera al Perpetuo Azul ha llegado a un punto muerto. Aria y Perry están determinados a encontrar este último cielo libre de las tormentas de Éter, antes de que Sable y Hess lo hagan, y ellos están igual de determinados a permanecer juntos.

Mientras tanto, el tiempo se está acabando para rescatar a Cinder, quien ha sido secuestrado por Hess y Sable por sus habilidades únicas. Y cuando Roar regresa al campamento, el esta tan furioso con Perry que ni siquiera es capaz de mirarlo.

Perry comienza a sentir que ellos ya han perdido.

Sin opciones, Perry y Aria forman un equipo para montar una misión de rescate imposible, porque Cinder no solo es la llave para llegar al Perpetuo Azul y su única esperanza para sobrevivir, él también es su amigo. Y en un mundo moribundo, los lazos que existen entre las personas es lo más importante.

Prólogo

Aria dio un vuelco en posición vertical, el eco de los disparos resonando en sus oídos.

Desorientada, parpadeó ante su entorno, asimilando las paredes de lona, los dos camastros, y la pila de maltratados troncos almacenados, reconociendo finalmente la tienda de Perry.

Dolor pulsaba constantemente en su brazo derecho. Miró el vendaje blanco envuelto desde su hombro a su muñeca, el temor arremolinándose en su estómago.

Un Guardián le había disparado en Reverie.

Se lamió los labios secos, saboreando la amargura de la medicación para el dolor.

Sólo inténtalo, se dijo. ¿Qué tan difícil puede ser?

Dolores apuñalaron profundamente en su bíceps, mientras trataba de hacer un puño. Sus dedos dieron sólo la más mínima contracción. Era como si su mente hubiera perdido la capacidad de hablar con su mano, el mensaje de desvaneciéndose en alguna parte a lo largo de su brazo.

Poniéndose de pie, se tambaleó en su lugar por un momento, esperando que una ola de mareo pasara. Había llegado a esta tienda tan pronto como ella y Perry habían llegado días atrás, y no había salido desde entonces. Pero no podía quedarse allí un segundo más. ¿Cuál era el punto, si ella no estaba mejorando?

Sus botas estaban en la parte superior de uno de los troncos. Determinada a encontrar a Perry, se las puso, un reto con una sola mano.

—Cosas estúpidas —murmuró. Tiró con más fuerza, el dolor en el brazo convirtiéndose en una quemadura.

—Oh, no culpes a las pobres botas.

Molly, la sanadora de la tribu, dio un paso a través de los faldones de la tienda con una lámpara en la mano. Cabello suave y gris, no se parecía en nada a la madre de Aria, pero tenían conductas similares. Estable y fiable.

Aria metió los pies en sus botas, nada como una audiencia para motivar, y se enderezó.

Molly puso la lámpara sobre los troncos y se acercó.

—¿Estás segura de que debería estar levantada?

Aria apartó su cabello detrás de la oreja y trató de ralentizar su respiración. Sudor frío había estallado a lo largo de su cuello.

—Estoy segura de que me volveré loca si me quedo aquí por más tiempo.

Molly sonrió, sus mejillas llenas brillando en la luz de la lámpara.

—He escuchado ese mismo comentario unas pocas veces hoy. —Presionó una mano de piel rugosa en la mejilla de Aria—. Tu fiebre bajó, pero necesitas más medicación.

—No. —Aria negó con la cabeza—. Estoy bien. Estoy cansada de estar dormida.

Dormida en realidad no era la palabra correcta. Durante los últimos días, ella tenía algunos recuerdos borrosos de la superficie tras un abismo negro de la medicina y sorbos de caldo. A veces Perry estaba allí, sosteniéndola y susurrando en su oído.

Cuando él había hablado, había visto el resplandor de las brasas. Aparte de eso, no había habido nada más que oscuridad, o pesadillas.

Molly le tomó la mano entumecida y apretó. Aria no sintió nada, pero a medida que Molly sondeaba más arriba, contuvo el aliento, su estómago apretándose.

—Has tenido algún daño en tus nervios —dijo Molly—. Supongo que estás deduciéndolo por ti misma.

—Pero va a curarse, ¿no es así? ¿Con el tiempo?

—Me preocupo mucho por ti como para darte falsas esperanzas, Aria. La verdad es que no lo sé. Marron y yo hicimos lo mejor que pudimos. Fuimos capaces de salvar la extremidad, por lo menos. Por un momento pareció que podríamos tener que quitarlo.

Aria se apartó, volviéndose hacia las sombras mientras las palabras se hundían. Su brazo casi había sido amputado. Despegado, como una pieza desgastada. Un accesorio. Un sombrero o una bufanda. ¿De verdad había llegado tan cerca de despertar y encontrar un pedazo de sí misma faltante?

Título: Into the Still Blue (PDF)
Autores: Veronica Rossi
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 3.3 MB
Formato: PDF

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Veronica Rossi - Into the Still Blue (PDF) Introduccion del Libro Veronica Rossi - Into the Still Blue (PDF) Su amor y liderazgo ha sido puesto a prueba. Ahora es el momento para que Perry y Aria unan a los Habitantes y Forasteros en un último y desesperado intento para lograr equilibrar su mundo. La carrera al Perpetuo Azul ha llegado a un punto muerto. Aria y Perry están determinados a encontrar este último cielo libre de las tormentas de Éter, antes de que Sable y Hess lo…

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