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Tony DiTerlizzi Y Holly Black – El Mapa Pérdido (PDF-EPUB)

Tony DiTerlizzi Y Holly Black – El Mapa Pérdido (PDF-EPUB)

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Introduccion del Libro Tony DiTerlizzi Y Holly Black – El Mapa Pérdido (PDF-EPUB)

Como si ser atacado por los trasgos y un horrible trol no hubiera sido suficiente, Jared está siendo el blanco de Dedalete. Simon cuida aun grifo herido y muy malhumorado en la cochera de la casa. Y Mallory está convencida de que deshaciéndose del Cuaderno de campo del Mundo Fantástico de Arthur Spiderwick las cosas volverán a la normalidad. Sin embargo, ésta no es la mejor opción, ya que los seres del Mundo Fántastico no dejan de surgir por todas partes y el libro será la única protección de los hermanos Grace. Pero ¿por qué todos los seres fantásticos ansían el Cuaderno? Sólo la chiflada y anciana tía Lucinda sabe la respuesta.

Prólogo

Jared Grace sacó una camisa roja, la volvió del revés y se la puso. Intentó hacer lo mismo con los pantalones tejanos, pero le fue imposible. El Cuaderno de campo del mundo fantástico, de Arthur Spiderwick, descansaba sobre su almohada, abierto por una página que trataba sobre métodos para protegerse. Jared había consultado el libro cuidadosamente, poco convencido de que fuese a resultarle muy útil. Desde aquella mañana en que los hermanos Grace habían regresado con el grifo, Dedalete había ido a por Jared. A menudo oía al trastolillo corretear dentro de la pared. Otras veces le parecía verlo con el rabillo del ojo. Casi siempre, sin embargo, Jared simplemente caía víctima de distintas bromas. Hasta ese momento, le habían cortado las pestañas, le habían llenado de lodo las zapatillas de deporte y algo había orinado sobre su almohada. Mamá había echado la culpa de esto último al gatito nuevo de Simon, pero Jared sabía que no era así.

Mallory no se mostraba demasiado comprensiva con él. «Ahora ya sabes lo que se siente», decía. El único que parecía mínimamente preocupado por él era Simon.

Prácticamente no le quedaba otro remedio; si Jared no hubiese obligado a Dedalete a entregarle el anteojo fantástico, Simon seguramente habría acabado asado sobre una hoguera en el campamento de los trasgos.

Jared se ató los cordones de su zapatilla embarrada calzada sobre un calcetín vuelto del revés. Deseaba poder encontrar una forma de pedir disculpas a Dedalete.

Había intentado devolverle la piedra, pero el trastolillo no la había querido. A pesar de todo, sabía que si se encontrase de nuevo en esa situación, volvería a hacer exactamente lo mismo. Sólo de pensar en aquel día en que los trasgos capturaron a Simon mientras Dedalete le hablaba tranquilamente en acertijos, Jared se enfureció tanto que por poco rompe los cordones de un tirón.

—Jared —lo llamó Mallory desde abajo—. Jared, ven un momento.

Él se levantó, se colocó la guía bajo el brazo y dio un paso hacia las escaleras.

Inmediatamente se cayó de bruces y se golpeó la mano y la rodilla contra el duro suelo de madera. Por alguna razón, los cordones de Jared estaban atados entre sí.

Abajo, Mallory se hallaba en la cocina, sosteniendo un vaso de agua frente a la ventana de tal manera que la luz que lo atravesaba proyectaba un arco iris en la pared.

Simon estaba sentado junto a ella. Los dos hermanos de Jared estaban como paralizados.

—¿Qué pasa? —preguntó Jared.

Se había puesto de mal humor y le dolía la rodilla. Si lo que querían era mostrarle lo bonito que se veía el estúpido vaso, rompería algo.

—Bebe un sorbo —le indicó Mallory, tendiéndole el vaso.

Jared lo observó con suspicacia. ¿Habrían escupido dentro? ¿Por qué querría Mallory que él bebiera agua?

—Vamos, Jared —lo animó Simon—. Nosotros ya la hemos probado.

El microondas emitió un pitido y Simon se puso en pie de un salto para sacar un gran montón de carne picada.

La parte superior del montón era de un asqueroso color grisáceo, pero el resto aún parecía congelado.

—¿Qué es eso? —preguntó Jared, echándole un vistazo a la carne.

—Es para Byron —respondió Simon, y la puso en un cuenco enorme al que añadió unos copos de cereal—. Ya debe de encontrarse mejor. Tiene hambre todo el rato.Jared sonrió. A cualquier otro le habría preocupado que un grifo hambriento estuviese recuperándose en su cochera, pero Simon estaba tan tranquilo.

—Vamos —insistió Mallory—, bebe.

Jared bebió un sorbo de agua y se atragantó. El líquido le quemó la boca, así que escupió buena parte de él sobre las baldosas del suelo. El resto se deslizó por su garganta, ardiente como el fuego.

—¿Estás loca? —exclamó, tosiendo sin parar—. ¿Qué era eso?

—Agua del grifo —contestó Mallory—. Desde hace un tiempo tiene siempre ese sabor.— Entonces, ¿por qué me has hecho beberla? —quiso saber Jared.

Mallory se cruzó de brazos.

—¿Por qué crees que está ocurriendo todo esto?

—¿A qué te refieres? —inquirió Jared.

—A todas las cosas raras que han pasado desde que encontramos ese libro. Parece que no se detendrán hasta que nos libremos de él…

Título: El Mapa Pérdido (PDF-EPUB)
Autores: Tony DiTerlizzi Y Holly Black
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 6.6 MB
Formato: PDF-EPUB

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Tony DiTerlizzi Y Holly Black - El Mapa Pérdido (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Tony DiTerlizzi Y Holly Black - El Mapa Pérdido (PDF-EPUB) Como si ser atacado por los trasgos y un horrible trol no hubiera sido suficiente, Jared está siendo el blanco de Dedalete. Simon cuida aun grifo herido y muy malhumorado en la cochera de la casa. Y Mallory está convencida de que deshaciéndose del Cuaderno de campo del Mundo Fantástico de Arthur Spiderwick las cosas volverán a la normalidad. Sin embargo, ésta no…

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