Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 3 » Ovidio – Las Pónticas (PDF)

Ovidio – Las Pónticas (PDF)

Ovidio – Las Pónticas (PDF)

Ovidio - Las Pónticas (PDF)

Ovidio – Las Pónticas (PDF)

Introduccion del Libro Ovidio – Las Pónticas (PDF)

Nasón, antiguo habitante de la tierra de Tomos, te envía esta obra desde el litoral Gético. Si el ocio te lo consiente, ¡oh Bruto!, concede hospitalidad a sus libros extranjeros y dales un asilo en cualquier parte. No se atreven a presentarse en los monumentos públicos por miedo a que el nombre del autor les prohiba la entrada. ¡Ah, cuántas veces exclamé!:

«Puesto que no enseñáis nada vergonzoso, marchad; los castos versos tienen acceso en aquel sitio» Sin embargo, no se atreven a tanto; y como tú mismo lo ves, se juzgan más seguros refugiándose bajo un techo privado. Me preguntas que dónde los podrás colocar sin ofensa de nadie. En el sitio de El Arte de amar, que ahora se halla vacío. Sorprendido de la novedad, acaso vuelvas a interrogarme qué motivo los lleva a tu casa. Recíbelos tales como se presentan, pues no tratan del amor. Aunque el título no anuncie temas dolorosos, verás que son tan tristes como aquellos que les han precedido. El fondo es el mismo, con título diferente, y cada epístola indica sin ocultarlo el nombre de aquel a quien se dirige.

Esto, sin duda, te desagrada; mas no tienes derecho a prohibírmelo, y el obsequio de mi Musa llega a visitarte contra tu voluntad. Valgan lo que valieren, júntalos con mis obras; nadie impide a los hijos de un desterrado gozar la residencia de Roma sin quebranto de las leyes. Desecha el temor; los escritos de Antonio son leídos, y los del sabio Bruto andan en todas las manos. No estoy tan loco que me equipare a estos ilustres varones; pero jamás empuñé las crueles armas contra los dioses, y tampoco ninguno de mis poemas deja de rendir a César los honores que él mismo no desea que se le tributen.

Si recelas acoger mi persona, acoge las alabanzas de los dioses y recibe mis versos borrando el nombre del autor. El pacífico ramo de oliva nos defiende en los combates, ¿y no ha de servirnos de nada invocar el nombre del pacificador? Cuando Enejas conducía sobre los hombros la carga de su padre, dícese que las mismas llamas abrieron al héroe libre pasaje. Mi libro conduce al nieto de Encas, ¿y no hallará desembarazados los caminos? Augusto es el padre de la patria, Aquiles lo fue sólo de Eneas.

¿Quién será tan audaz que rechace de sus umbrales al egipcio que agita el sistro resonante? Cuando el que empuña el clarín celebra a la madre de los dioses con su retorcido instrumento, ¿quién le negará un pequeño óbolo? Sabemos que el culto de Diana no prescribe las ofrendas; pero al adivino nunca le faltan los medios, de vivir. Los mismos dioses mueven nuestros corazones, y no es vergonzoso obedecer a tal credulidad. Yo, en vez del sistro y la flauta de Frigia, llevo el santo nombre del descendiente de Julo; yo enseño y profetizo: abrid paso al portador de cosas sagradas; no lo exijo por mí, sino por un dios poderoso. Porque sentí la ira del príncipe o por haberla merecido, no vayáis a creer que rechazo la veneración que le debo. Yo he visto sentado ante el fuego de Isis a un sacrílego que confesaba haber ultrajado su numen, y a otro que por delito semejante quedó reducido a la ceguera, le oí gritar en medio de las calles que merecía tal castigo. Los númenes celestes oyen con placer tales confesiones y las miran como testimonios evidentes de su divino poder; y a veces alivia n las penas de los culpables y les vuelven el tesoro de la vista si los creen sinceramente arrepentidos de su culpa. ¡Ah!, yo me arrepiento, si merecen fe las palabras de un desdichado; yo me arrepiento, y el recuerdo de mi falta constituye mi suplicio. El dolor de mi delito es más grande que el de mi destierro, y menos doloroso sufrir la condena que haberla merecido…

Título: Las Pónticas (PDF)
Autores: Ovidio
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 373 KB
Formato: PDF

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Ovidio - Las Pónticas (PDF) Introduccion del Libro Ovidio - Las Pónticas (PDF) Nasón, antiguo habitante de la tierra de Tomos, te envía esta obra desde el litoral Gético. Si el ocio te lo consiente, ¡oh Bruto!, concede hospitalidad a sus libros extranjeros y dales un asilo en cualquier parte. No se atreven a presentarse en los monumentos públicos por miedo a que el nombre del autor les prohiba la entrada. ¡Ah, cuántas veces exclamé!: «Puesto que no enseñáis nada vergonzoso, marchad; los castos versos tienen acceso en aquel sitio» Sin…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.