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Natalie Convers – Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)

Natalie Convers – Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)

Natalie Convers - Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)

Natalie Convers – Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Natalie Convers – Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)

Él se aparta un poco, dejando un espacio de seguridad entre ambos, sonríe con aire malvado y me saca la lengua. No me hace falta tener un espejo delante para saber lo coloradas que deben estar en este instante mis mejillas.

—Eres un ligón empedernido —digo con convicción mientras me dirijo de nuevo al banco y me dejo caer junto al delantal, sobre el que deposito el retrato con delicadeza.

Él me observa con su rudo gesto de «soy una bomba sexual» a través de una jovial sonrisa que lo vuelve arrebatadoramente encantador.

Suelto un bufido aguantándome las ganas de echarme a reír de nuevo.

Entonces su expresión se vuelve repentinamente seria, y me deja desconcertada.

Toma asiento a mi lado y extiende las piernas ocupando parte de mi lado además del suyo. Me encojo para dejarle más sitio.

—Todo… bien.

Lo ha pronunciado en tono afirmativo, pero caigo en la cuenta de que eso ahora no tendría sentido; en realidad me lo está preguntando, lo sé. Me muerdo el labio inferior, sintiéndome repentinamente nerviosa.

—Anoche…, después de que tú me dejaras en mi casa, él vino. —Me detengo, tomándome mi tiempo antes de continuar para poder estudiar su rostro.

Alex asiente con la cabeza muy despacio sin dejar de mirar la pared de enfrente.

No es necesario que le diga que es a Miguel a quien me refiero, estoy segura de que él ya lo sabe.

—¿Te hizo algo?

Ahora soy yo la que observa la pared blanca que tenemos delante.

—No —contesto tras unos segundos—, pero estaba muy alterado. Quería que lo perdonase.

La última palabra casi se me atraganta, por lo que me acaricio un poco el cuello, dándome pequeños pellizcos.

—¿Y lo has hecho?

El timbre de su voz parece haber cambiado, pero no llego a distinguir de qué modo. Me giro hacia él. Sus ojos brillan de forma enigmática, y veo como una vena le late con fuerza en la sien cuando se echa hacia atrás y apoya las manos en el banco; su pelo oscuro cae descuidadamente en la misma dirección.

—No, no puedo hacerlo. Cada vez que pienso en él o veo su cara, recuerdo la manera en que sonreía mientras…

Trago saliva, incapaz de continuar hablando, pero eso no impide que la imagen se reproduzca en mi cerebro tan nítidamente como si aún tuviera a Miguel y Óscar delante. Siento un dolor desagradable en el estómago, por lo que me llevo la mano derecha a esa zona y me la masajeo en círculos.

Alex lanza un puño al aire y hace crujir los nudillos.

—¿De verdad? Creía haber hecho una preciosa cirugía estética en su patética cara de gilipollas…

Me vuelvo hacia él, sorprendida por las palabras que ha utilizado, y él me enseña una hermosa fila de dientes blancos cuidados que me descolocan y me llevan a querer imitar el gesto de su boca. En lugar de eso, termino soltando una carcajada.

—Puedes darte una gran palmada en la espalda. —Me paso un mechón suelto de la coleta tras la oreja y le devuelvo la mirada con diversión—. Hiciste un gran trabajo. —Inspiro hondo—. Gracias.

Se encoge de hombros, se balancea un poco y luego se levanta.

Título: Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB)
Autores: Natalie Convers
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.3 MB
Formato: PDF-EPUB

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Natalie Convers - Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Natalie Convers - Mariposas en tu estómago (Parte II) (PDF-EPUB) Él se aparta un poco, dejando un espacio de seguridad entre ambos, sonríe con aire malvado y me saca la lengua. No me hace falta tener un espejo delante para saber lo coloradas que deben estar en este instante mis mejillas. —Eres un ligón empedernido —digo con convicción mientras me dirijo de nuevo al banco y me dejo caer junto al delantal, sobre el que…

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