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Michelle Paver – Hermano Lobo (PDF-EPUB)

Michelle Paver – Hermano Lobo (PDF-EPUB)

Michelle Paver - Hermano Lobo (PDF-EPUB)

Michelle Paver – Hermano Lobo (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Michelle Paver – Hermano Lobo (PDF-EPUB)

Torak era un niño que se fue a acampar con su padre al bosque. Cuando cenaron empezaron a contar chistes y en un mismo momento apareció una sombra más negra que el cielo cuando es de noche entonces se le abalanzó sobre el padre del niño cuando el niño se fijo bien se dio cuenta que era un oso . finalmente consiguió ahuyentar al oso pero su padre estaba muy mal herido . Estuvo toda la noche haciendo guardia toda la noche ya que su padre estaba muy mal herido, temiendo que ese oso volviera al poco tiempo su padre empezó a balbucear, el niño lo escuchó atentamente y el padre le dijo: ¨Hijo, tienes que huir porque este oso está poseído”, de pronto su padre cerró los ojos y no los volvió a abrir.

Prólogo

Torak se despertó sobresaltado, pues no había pretendido quedarse dormido.

El fuego estaba casi apagado. El chico se puso en cuclillas en el frágil arco de luz y miró fijamente la negrura del Bosque que se cernía sobre él. No se veía nada. No se oía nada. ¿Habría vuelto? ¿Estaría ahí, observándolo con ojos ardientes y asesinos?

Notaba el estómago vacío y estaba helado. Se daba cuenta de que necesitaba desesperadamente comer algo, de que le dolía el brazo y tenía los ojos irritados de puro cansancio, pero en realidad no sentía nada de eso. Había montado guardia ante los restos del refugio de ramas de abeto rojo toda la noche, viendo sangrar a su padre.

¿Cómo podía estar pasando algo así?

El día anterior —tan sólo el día anterior— habían acampado durante el anochecer azulado del otoño. Torak había bromeado, y su padre se había reído. Pero entonces el Bosque se estremeció. Los cuervos graznaron. Los árboles crujieron. Y de la oscuridad bajo los árboles surgió una oscuridad más profunda aún: una gigantesca y arrasadora amenaza en forma de oso.

De pronto se les echó encima la muerte. Un frenesí de garras. Un estruendo tan espantoso que hacía sangrar los oídos. En un abrir y cerrar de ojos, aquella bestia había hecho añicos el refugio. En un abrir y cerrar de ojos, había desgarrado un costado de su padre dejándole una herida en carne viva. Luego había desaparecido y se había fundido con el Bosque tan silenciosamente como la niebla.

Pero ¿qué clase de oso acechaba a un hombre para desvanecerse sin terminar la matanza? ¿Qué clase de oso jugaba con su presa?

¿Y dónde estaba ahora?

Torak no veía nada más allá de la luz del fuego, pero estaba seguro de que el claro era también un caos de arbustos y helechos aplastados. Olía a sangre de pino y a tierra arañada, y oyó el dulce y triste burbujear del arroyo a treinta pasos de él. El oso podía estar en cualquier parte.

Su padre gimió junto a él. Abrió lentamente los ojos y miró a su hijo sin reconocerlo.

A Torak se le encogió el corazón.

—So… so… soy yo —tartamudeó—. ¿Cómo te encuentras?

El dolor convulsionó el moreno y delgado rostro de su padre, cuyas mejillas tenían un matiz grisáceo que hacía resaltar el color morado de los tatuajes del clan. El sudor le apelmazaba el largo cabello oscuro.

La herida era tan profunda que, cuando Torak se la restañó torpemente con musgo de los árboles, vio brillar las entrañas de su padre bajo la luz del fuego y tuvo que apretar los dientes para no vomitar. Confió en que Pa no se hubiese dado cuenta, pero por supuesto lo había notado. Pa era un cazador. Se daba cuenta de todo.

—Torak… —jadeó. Tendió una mano y los ardientes dedos se aferraron a los del muchacho con la ansiedad de una criatura. Torak tragó saliva. Eran los hijos quienes aferraban las manos de sus padres, no al revés.

Trató de ser práctico, de ser un hombre en lugar de un chico.

—Aún me quedan algunas hojas de milenrama —dijo tanteando en busca de la bolsa de los remedios curativos con la mano libre—. Quizá eso detenga la…

—Quédatela. Tú también estás sangrando.

—No me duele —mintió Torak. El oso lo había arrojado contra un abedul, y tenía las costillas doloridas y un tajo en el antebrazo izquierdo.

—Torak… vete. Ahora. Antes de que vuelva. —Torak se quedó mirándolo. Abrió la boca, pero no emitió sonido alguno—. Tienes que irte —insistió su padre.

—No. No, no puedo.

—Torak… Me estoy muriendo. Habré muerto cuando salga el sol.

Torak aferró la bolsa de los remedios. Sentía un estruendo en los oídos.

—Pa…

—Dame… lo que necesito para el Viaje a la Muerte. Luego coge tus cosas.

El Viaje a la Muerte. No. No.

Pero el rostro de su padre era severo.

—Mi arco —pidió—. Tres flechas. Tú… quédate con lo demás. Donde yo voy… la caza es fácil.

Había un desgarrón en las calzas de ante de Torak a la altura de la rodilla. Se clavó la uña del pulgar en el muslo. Le dolió. Y se esforzó en concentrarse en su propio dolor…

Título: Hermano Lobo (PDF-EPUB)
Autores: Michelle Paver
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.8 MB
Formato: PDF-EPUB

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Michelle Paver - Hermano Lobo (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Michelle Paver - Hermano Lobo (PDF-EPUB) Torak era un niño que se fue a acampar con su padre al bosque. Cuando cenaron empezaron a contar chistes y en un mismo momento apareció una sombra más negra que el cielo cuando es de noche entonces se le abalanzó sobre el padre del niño cuando el niño se fijo bien se dio cuenta que era un oso . finalmente consiguió ahuyentar al oso pero su padre estaba muy mal herido . Estuvo toda…

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