Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » Manuel Leguineche – La ley del mus (PDF-EPUB)

Manuel Leguineche – La ley del mus (PDF-EPUB)

Manuel Leguineche – La ley del mus (PDF-EPUB)

Manuel Leguineche - La ley del mus (PDF-EPUB)

Manuel Leguineche – La ley del mus (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Manuel Leguineche – La ley del mus (PDF-EPUB)

Antonio Mingote juega poco al mus porque afirma que puede convertirse más que en un simpático y absorbente pasatiempo, (lo que debe ser) en un torneo medieval, en una tortura, en una desconsiderada pelea por el triunfo. Hay un mus vegetariano y un mus carnívoro, a cara de perro, la antesala del crimen pasional. Consta de mil reglamentos. No ha tenido a un Nebrija, un unificador del idioma. Cada cabra musística tira al monte y nunca sabemos si el postre puede pasar señas o el mano pedirlas, o los pares tienen deje, o vale la 31 real o cuándo hay mus visto. Einstein se preguntaba si Dios jugaba a los dados. Se sabe que juega al mus. Se licenció a los Pares por la Pontificia de Salamanca. Prefiere las partidas largas en alguna de las 150.000 tabernas o bares que hay en España (23.000 en Madrid). Pasa, cuando está ciego, señas falsas y le inspira mucho el ruido de la máquina tragaperras que tenemos siempre al lado y que toca Cucaracha.

El mus es un juego épico y epicúreo, es un producto del folklore, comparable a las baladas, a las leyendas o al baile, mejora nuestra calidad de vida, empeora el carácter (si pierdes), contribuye a depurar la gramática parda. El musista debe traicionarlo todo salvo las emociones. ¿Es el mus un juego inocente? Puede llegar a ser diabólico. Se dice que los cuerpos son honrados, pero las cartas son casquivanas, antojadizas. Volvemos a ellas después de un revolcón, de un ciclo depresivo porque en este tiempo de tensiones, de presión (del inglés pressure), que dicen los comentaristas de tenis, de rivalidades, zancadillas, megalomanías, de pérdida de la identidad, de vacío espiritual, de soledad, de alienación, de competencia feroz, de superficialidad, el mus es como el regazo de una madre. Con el mus siempre llueve menos. Los secuestrados de ETA, camino del síndrome de Estocolmo, juegan al mus con sus secuestradores. Nos aconsejan que no comamos esto, que no bebamos lo otro, que no conviene fumar, que el amor es peligroso en tiempos de sida, que más vale prevenir que curar, que la salud por encima de todo, que el coche es malo, que el spray hace daño a los arbolitos. Vivimos o malvivimos entre miles de tabúes, en un tiempo de incertidumbre y prohibiciones. Vivimos en la era de la liberación total pero reprimidos, apocados. Un muro de Berlín se nos ha caído sobre el cerebro, el corazón, el estómago y la bragueta, son años de lo prohibido, del verboten. Nos censuran. Nos inmunizan pero nos matan de aburrimiento. El pescado congelado es malo, la carne trae hormonas y el aire contaminación, la carretera mata. Sacarina en lugar de azúcar. El tabú como evangelio. Por todos lados aparece el cartel de Prohibido, un memento mori. Decidme, ¿qué nos queda entonces? Nos queda la erótica del mus. El mus, el Movimiento Universal de la Sabiduría, el Movimiento socializador de la simpatía y el sosiego. Mus, Movimiento Universal de la Salud, del sentimiento, del secreto, la sapiencia, del sabor y la solera. Mi reino por un solomillo (tres reyes y un as). Al actor Juanito Navarro le dio un infarto en Torremolinos en pleno torneo de mus. “Nada más recibir el alta quiso quitarse el gafe”, informaba Cambio 16 en septiembre de 1988. Se trasladó a Torremolinos y jugó unas partidas en el mismo lugar. Así se demostró a si mismo y a los demás que la culpa no la tenía el mus. David Parlett en A History of Card Games escribe que el brag en la Gran Bretaña, la primiera en Italia y el mus en España son los reyes del “folk” europeo.

Las cartas nos las adjudicaron al nacer, pero en la evolución de la historia tiene enorme importancia el caos, el azar. Hay que luchar para que nuestros contrarios no nos lleven en el pico, o nos den muerte dulce. Gobernar es prever; jugar bien al mus es pasar por el duro aprendizaje, por la humillación de muchas partidas perdidas. ¿El musista, nace o se hace? Se hace. El éxito del mus en España se debe al temperamento anarquista y volátil de sus habitantes, a su afición a la buena vida. José Luis Crespo, director de la revista Órdago opina que “su popularidad ha llegado a tal nivel que hay personas que se sienten avergonzadas por no saber jugar al mus”. Tan sólo un juego como este podría hacer que los españoles dejaran de gesticular o de ver la televisión. Pero el verbo queda impune, sobre todo en Madrid donde la boca no hace juego, capital de la ruidomanía española. Es el juego que sobrevive a las disparidades, a las diferencias del reglamento y de la forma de ser, al laconismo de los vascos, a la chuletería de los madrileños, a la gracia andaluza, a la sobriedad extremeña o vallisoletana. Los vascos creemos que es cosa nuestra. Puede que fuera verdad en los orígenes, pero han surgido nuevas escuelas, nuevas potencias mundiales: Santander, Gijón, Valladolid, Benalmádena o Manila. De todos modos, el muslari, sea de donde sea, se cree el ombligo del mundo. Al que no triunfa en la vida el mus le permite un desahogo, una revancha. Al que triunfa, si gana al mus, le confirma en la superioridad. Si pierde no le viene mal una cura de humildad. Es un juego que deja a cada cual en su sitio, que ha pasado en poco tiempo de los casinos de pueblo a los torneos mundiales en California. Algo importante ocurre siempre en torno a una partida de mus, el mejor de los mundos posibles. Basta con observar la felicidad que ilumina los rostros de los aficionados cuando alguien dice ¿Echamos una partidita? ¿Nos jugamos un decimito? Se nos cambia el metabolismo. Toynbee explicó la historia como una larga serie de desafíos y respuestas. Nos esperan las cartas, limpias, llenas de ideas…

Título: La ley del mus (PDF-EPUB)
Autores: Manuel Leguineche
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 3.4 MB
Formato: PDF-EPUB

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Manuel Leguineche - La ley del mus (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Manuel Leguineche - La ley del mus (PDF-EPUB) Antonio Mingote juega poco al mus porque afirma que puede convertirse más que en un simpático y absorbente pasatiempo, (lo que debe ser) en un torneo medieval, en una tortura, en una desconsiderada pelea por el triunfo. Hay un mus vegetariano y un mus carnívoro, a cara de perro, la antesala del crimen pasional. Consta de mil reglamentos. No ha tenido a un Nebrija, un unificador del idioma. Cada…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.