Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » Lauren DeStefano – Fiebre (PDF)

Lauren DeStefano – Fiebre (PDF)

Lauren DeStefano – Fiebre (PDF)

Lauren DeStefano - Fiebre (PDF)

Lauren DeStefano – Fiebre (PDF)

 Introduccion del Libro Lauren DeStefano – Fiebre (PDF)

CORREMOS, con los zapatos empapados y el olor a mar pegado a nuestra piel helada.

Me echo a reír y Gabriel me mira como si estuviera loca.

—¡Lo conseguimos! —exclamo a pesar de habernos quedado los dos sin aliento.

A lo lejos se oye el sonido de sirenas. Las gaviotas revolotean a nuestro alrededor sin inmutarse. El sol se está fundiendo en el llameante horizonte. Miro atrás una vez más, lo suficiente para ver a unos hombres arrastrando hacia la orilla la barca con la que huimos.

Esperan hallar pasajeros, pero lo único que encontrarán en ella serán los envoltorios de los caramelos que nos comimos del patrón de la barca. N os lanzamos al agua antes de llegar a la orilla. Buscándonos el uno al otro, aguantamos la respiración y luego nos alejamos del bullicio.

Al salir del mar nuestras huellas quedan marcadas en la arena, como si fuéramos fantasmas vagando por la playa. Me gusta esta idea. S omos los fantasmas de países hundidos. En otra vida, cuando el mundo estaba lleno de vida, fuimos exploradores, y ahora acabamos de regresar de la muerte.

En cuanto llegamos a las rocas que forman una barrera natural entre la playa y la ciudad, nos desplomamos bajo su sombra. A currucados en nuestro escondrijo oímos a los hombre dándose órdenes a gritos unos a otros.

—Un sensor debe de haber hecho sonar la alarma cuando nos acercábamos a la orilla —observo.

Robar una barca no ha sido tan fácil como creía. He puesto bastantes trampas en mi casa como para saber que la gente protege lo suyo.

—¿Qué pasará si nos cogen? —pregunta Gabriel.

—No les importamos lo más mínimo —respondo. Me apuesto lo que quieras a que alguien ha pagado un montón de dinero para recuperar la embarcación.

Mis padres solían contarme historias de personas uniformadas que se encargaban de mantener el mundo en orden. A penas me las creía. ¡Cómo iba un puñado de personas con uniforme a mantener todo el mundo en orden! A hora solo hay los detectives privados que contratan los ricos para encontrar las propiedades que les han robado y los guardias de seguridad que evitan que las esposas secuestradas se escapen de las fiestas lujosas. Y los Recolectores, que patrullan por las calles en busca de chicas para venderlas.

Me desplomo sobre la arena, boca arriba.

—Estás sangrando —dice Gabriel tomando mi temblorosa mano entre las suyas.

—Mira, las estrellas ya están saliendo —comento contemplando el cielo.

Al alzar Gabriel la vista, la luz del atardecer se proyecta sobre su rostro, haciendo que los ojos le brillen más de lo que yo se los había visto nunca brillar, pero sigue preocupado. Como se ha criado en la mansión, se siente inseguro en el mundo exterior.

—No te preocupes —digo tirando de él—. Échate a mi lado y mira el cielo un rato.

—Estás sangrando —insiste con el labio inferior temblándole.

—Pero estoy viva.

Me sostiene la mano en alto entre las suyas. La sangre gotea por nuestras muñecas describiendo extraños riachuelos. D ebí de hacerme un corte en la palma con una roca al salir gateando hasta la orilla. Me arremango para que la sangre no me estropee el bonito jersey blanco de lana que D eirdre tejió para mí. Está adornado con perlas y diamantes, lo único que me queda de mis riquezas de ama de casa…

Título: Fiebre (PDF)
Autores: Lauren DeStefano
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.0 MB
Formato:PDF

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Lauren DeStefano - Fiebre (PDF)  Introduccion del Libro Lauren DeStefano - Fiebre (PDF) CORREMOS, con los zapatos empapados y el olor a mar pegado a nuestra piel helada. Me echo a reír y Gabriel me mira como si estuviera loca. —¡Lo conseguimos! —exclamo a pesar de habernos quedado los dos sin aliento. A lo lejos se oye el sonido de sirenas. Las gaviotas revolotean a nuestro alrededor sin inmutarse. El sol se está fundiendo en el llameante horizonte. Miro atrás una vez más, lo suficiente para ver a unos hombres arrastrando…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.