Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » Josephine Angelini – Malditos (PDF)

Josephine Angelini – Malditos (PDF)

Josephine Angelini – Malditos (PDF)

Josephine Angelini - Malditos (PDF)

Josephine Angelini – Malditos (PDF)

 Introduccion del Libro Josephine Angelini – Malditos (PDF)

¿Puede olvidarse alguien del verdadero amor?

Helena es la única entre los vástagos de los inmortales griegos que es capaz de descender al inframundo a voluntad y por ello su misión es peligrosísima. Por las noches deambula por el Hades, intentando parar el interminable ciclo de venganza que maldice a su familia; durante el día, procura vencer al cansancio que está pasando factura a su cordura.

Sin Lucas a su lado, Helena no está segura de tener las fuerzas suficientes para seguir.

Sin embargo, justo cuando Helena está a punto de desfallecer, un nuevo y misterioso vástago aparece para rescatarla. Valiente y divertido, Orión la protege de los peligros del inframundo. Pero su tiempo se acaba: un enemigo feroz está intrigando en su contra y las furias cada vez son más imposibles de silenciar.

Prólogo

Las clases se cancelaron el lunes por la mañana. En algunas partes de la isla todavía no se había restablecido la luz y varias calles del centro del pueblo resultaban intransitables por los daños provocados por la tormenta.

«Sí, claro —pensó Zach mientras salía por la puerta principal de su casa—.

Seguro que fue la tormenta la que dejó todo patas arriba, y no la nueva familia de raritos capaces de adelantar un coche.»

Aceleró el paso a lo largo de diversas manzanas, solo para alejarse un poco de su padre. No podía soportar estar en casa y oír sus continuas quejas sobre las faltas de asistencia del equipo, cuando, en realidad, lo que lamentaba era pasar un día más separado de sus tres atletas estrella, los fascinantes chicos Delos.

Zach tomó la calle India para echar un rápido vistazo a la escalinata del ateneo, que estaba completamente en ruinas. Docenas de lugareños observaban aquel escenario boquiabiertos. Todo el mundo decía que la noche anterior se había producido un cortocircuito en una alambrada eléctrica justo en mitad de la calle y que se calentó tanto que incluso llegó a fundir el pavimento. Zach miró el agujero del suelo y distinguió los cables eléctricos, pero sabía, sin temor al equívoco, que aquellos alambres no habían causado tales daños.

Del mismo modo que sabía que el cartel de salida del vestuario de las chicas no había podido chamuscar el gigantesco pedazo de jardín, pues estaba a casi cinco metros de distancia.

¿Por qué todo el mundo era tan estúpido? ¿Los jóvenes Delos habían deslumbrado a los pueblerinos hasta el punto de mostrarse dispuestos a pasar por alto el hecho que un maldito vendaval jamás podría resquebrajar los peldaños de mármol de la biblioteca? ¿Acaso nadie se daba cuenta de que estaba sucediendo algo más? Para Zach era más que evidente. Había tratado de advertir a Helena, pero la joven estaba tan prendada de Lucas que no podía ver con claridad ni pensar con lucidez. Zach sabía que, en cierto modo, era como ellos, pero, aun así, intentó prevenirla. Helena parecía estar tan embobada con ellos como el resto de la isla, igual que su propio padre. Cegada por los Delos.

Zach paseaba entre las callejuelas del centro mientras lanzaba miradas fulminantes a todos los bobalicones que pululaban por allí y se admiraban cuando veían el asfalto fundido. Matt le vio y le saludó con la mano.

—Fíjate —indicó cuando Zach se acercó a él, junto a la cinta de precaución que había colocado la policía—. Ahora están diciendo que habría sido la línea eléctrica principal de la isla la que provocó todo esto. Es increíble, ¿no?

—Un agujero. Qué increíble —respondió Zach con sarcasmo.

—¿No te parece interesante? —preguntó de nuevo Matt, alzando una ceja.

—La verdad, no creo que un cable eléctrico hiciera todo esto.

—¿Qué más podría haber sido? —contestó Matt con su típico tono analítico mientras señalaba la escena de destrucción, justo delante de los dos.

Zach sonrió con cautela. Matt era más listo de lo que mucha gente podría llegar a imaginar. Era atractivo, vestía con la ropa más apropiada para cada ocasión, era el capitán del equipo de golf y además pertenecía a una vieja familia que se había ganado el respeto de los demás. Por si fuera poco, sabía cómo actuar con todo tipo de personas y era capaz de hablar de temas interesantes, como de deportes. De hecho, Zach siempre había sospechado que podría haber sido uno de los adolescentes más populares del instituto si así lo hubiera querido, pero, por alguna razón que desconocía, Matt había cedido su lugar en la cuadrilla de los más populares para ser escogido el Rey de los Pazguatos. Sin duda, tenía algo que ver con Helena.

Zach todavía no lograba explicarse por qué Helena también prefería rodearse de pazguatos teniendo en cuenta que era más guapa que cualquier estrella de cine o modelo que él jamás hubiera visto. Elegir ser una chica tímida y vergonzosa formaba parte de su misterio, y también de su atracción. Era el tipo de mujer por la que los hombres estaban dispuestos a hacer cosas, como sacrificar su posición social, robar, o incluso luchar…

—No estaba aquí —dijo Zach, respondiendo así finalmente a la pregunta de Matt—, pero me da la sensación que alguien lo hizo a propósito. Como si creyera que podría irse de rositas después de tal destrozo.

—Piensas que alguien… ¿Qué? ¿Qué hizo añicos la biblioteca, arrancó un cable eléctrico de diez mil vatios de potencia con las manos y después fundió el asfalto para crear un agujero de más de un metro…, para gastar una simple broma? —preguntó Matt sin alterar el tono de voz. Entrecerró los ojos y dedicó a Zach una sonrisita burlona.

—No lo sé —dijo al fin Zach. De repente, se le ocurrió algo—: Pero quizá tú sí lo sabes. Últimamente pasas mucho tiempo con Ariadna.

—Así es, ¿y? —replicó Matt manteniendo la calma—. No entiendo a qué te refieres.

¿Matt sabía algo? ¿Los Delos le habían contado lo que estaba ocurriendo y habían decidido así excluirlo de todo el asunto? Zach le observó con detenimiento durante unos instantes, pero enseguida se convenció de que estaba defendiendo a la familia Delos, tal y como hacía el resto del pueblo cada vez que mencionaba lo extraños que eran…

Título: Malditos (PDF)
Autores: Josephine Angelini
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 2.2 MB
Formato:PDF

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Josephine Angelini - Malditos (PDF)  Introduccion del Libro Josephine Angelini - Malditos (PDF) ¿Puede olvidarse alguien del verdadero amor? Helena es la única entre los vástagos de los inmortales griegos que es capaz de descender al inframundo a voluntad y por ello su misión es peligrosísima. Por las noches deambula por el Hades, intentando parar el interminable ciclo de venganza que maldice a su familia; durante el día, procura vencer al cansancio que está pasando factura a su cordura. Sin Lucas a su lado, Helena no está segura de tener las…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.