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Jonathan Franzen – Movimiento fuerte (PDF-EPUB)

Jonathan Franzen – Movimiento fuerte (PDF-EPUB)

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Jonathan Franzen – Movimiento fuerte (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Jonathan Franzen – Movimiento fuerte (PDF-EPUB)

A veces, cuando la gente le preguntaba si tenía hermanos o hermanas, Eileen Holland tenía que pensarlo un momento.

En la escuela primaria, cuando ella y sus amigas jugaban al foursquare en los recreos y se iniciaba alguna pelea en los rincones más alejados del patio, solía ocurrir que el alumno cuya cara acababa aplastada contra el suelo era Louis, su hermano pequeño. Eileen y sus amigas seguían lanzándose la pelota de cuadrado en cuadrado.

Estaban saltando a la cuerda el día en que Louis se peleó con un chico en la grada superior de aquel viejo gimnasio infectado de tétanos y se lastimó una parte distinta de sí mismo con cada uno de los tubos con los que se golpeó al caer, partiéndose varios dientes en el nivel tres, magullándose las costillas en el nivel dos, ganándose una contusión por impacto y latigazo en el nivel uno, y machacándose el diafragma contra el suelo de asfalto. Las amigas de Eileen corrieron a ver si estaba muerto. Ella se quedó con la cuerda en la mano y la sensación de que hubiera caído y nadie quisiera ayudarla.

Eileen era la viva y bonita imagen de su madre: asombrados ojos oscuros, cejas finísimas, frente alta, mejillas rechonchas y pelo negro y lacio. Tenía extremidades como ramas de árbol e incluso se balanceaba como un sauce —bien cerrados los ojos — cuando le embargaba tanta felicidad de estar con sus amigas que se olvidaba de que estaban allí.

Louis, como su padre, era menos decorativo. De los diez años en adelante usó unas gafas estilo aviador cuya montura metálica hacía más o menos juego con su pelo, que era rizado y color tornillo de latón y ya le raleaba cuando terminó el instituto. Su padre había donado también a sus genes un tórax poderoso. En el instituto las nuevas amigas de Eileen podían esperar un «No, nada que ver» cuando le preguntaban si Louis Holland era su hermano. Para Eileen, estas preguntas eran como inyecciones de vacuna. La torunda de calmante alcohol que seguía al pinchazo era el reconocimiento por parte de sus amigas de que su hermano no se le parecía absolutamente en nada.

—Ya —afirmaba ella—, somos muy diferentes.

Los hermanos Holland se criaron en Evanston (Illinois) a la sombra de la universidad Northwestern, donde su padre trabajaba como profesor de historia. De vez en cuando, por las tardes, Eileen veía a Louis en una mesa del McDonald’s local rodeado de los marginados con los que salía, sus mezquinos menús, sus cigarrillos, sus rostros demudados y sus prendas militares. La negatividad que emanaba de aquella mesa le hacía sentir más acoplada si cabe a sus propias amigas. Ella, se decía a sí misma, era muy diferente de Louis. Pero nunca estaba del todo a salvo de su hermano. Incluso apretujada y riendo en el asiento trasero de un coche podía mirar por la ventanilla y ver a Louis andar a paso decidido por el borde lleno de desperdicios de una avenida extrarradial de seis carriles, la camisa blanca teñida de gris por el sudor, las gafas blancas por el resplandor de la calzada. Siempre le parecía que su hermano estaba allí sólo para que ella le viera, un espectro del mundo privado paralelo que ella había dejado de habitar cuando empezó a tener amigos pero en el que Louis vivía todavía: el mundo en que uno estaba solo.

Un día, durante el verano anterior a su ingreso en la facultad, Eileen tuvo necesidad de utilizar el coche de la familia para ver a su amigo Judd, que vivía en Lake Forest, también a orillas del lago Michigan pero mas al norte. Cuando Louis argumentó que él había reservado el coche desde hacía una semana, ella se puso furiosa como se pone uno furioso con un objeto inanimado que todo el rato se te cae al suelo de pura torpeza. Finalmente Eileen acudió a su madre para que le pidiera a Louis que, por una vez, no fuera egoísta y le dejara usar el coche. Cuando llegó a casa de su amigo Judd, seguía estando tan furiosa que se dejó la llave en el contacto.

Naturalmente, le robaron el coche.

La policía de Lake Forest no fue especialmente amable con ella. Su madre, por teléfono, lo fue todavía menos. Y Louis, cuando Eileen volvió por fin a casa, bajó la escalera con unas gafas de bucear.

—Eileen —dijo su madre—, cariño. Dejaste que el coche se hundiera en el lago.

No fue ningún robo. Me acaba de telefonear la señora Wolstetter. No pusiste el freno de emergencia y no dejaste el cambio en Park. Cruzó el jardín de los Wolstetter hasta caer al lago.

—¿Te suena eso de Park, Eileen? —la voz de Louis sonó como si tuviera anginas —. ¿Esa p pequeña que hay a la izquierda? Ya sabes, n de neutral, p de Park…

—Louis —intervino la madre…

Título: Movimiento fuerte (PDF-EPUB)
Autores: Jonathan Franzen
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 2.9 MB
Formato: PDF-EPUB

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Jonathan Franzen - Movimiento fuerte (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Jonathan Franzen - Movimiento fuerte (PDF-EPUB) A veces, cuando la gente le preguntaba si tenía hermanos o hermanas, Eileen Holland tenía que pensarlo un momento. En la escuela primaria, cuando ella y sus amigas jugaban al foursquare en los recreos y se iniciaba alguna pelea en los rincones más alejados del patio, solía ocurrir que el alumno cuya cara acababa aplastada contra el suelo era Louis, su hermano pequeño. Eileen y sus amigas seguían lanzándose la pelota de cuadrado en cuadrado.…

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