Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » Jean Baudrillard | La ilusión vital

Jean Baudrillard | La ilusión vital

Jean Baudrillard | La ilusión vital Gratis en PDF

Jean Baudrillard La ilusión vital

Jean Baudrillard La ilusión vital

Jean Baudrillard | La ilusión vital al contrario de lo que pudiera parecer obvio y «natural», las primeras criaturas de la naturaleza eran inmortales. Sólo por lograr la capacidad de morir, a fuerza de una lucha constante, nos hemos convertido en los seres vivos que somos hoy. Ciegamente soñamos en vencer la muerte a través de la inmortalidad, cuando la inmortalidad es siempre el más terrible de los posibles destinos. Codificado en la temprana vida de nuestras células, es te destino está ahora reapareciendo en nuestros horizontes, por así decirlo, con la llegada de la clonación. (La pulsión de muerte, según Freud, es precisamente la nostalgia de un estado anterior a la aparición de la individualidad y de la diferenciación sexual, un estado en el que vivíamos antes de convertirnos en mortales y de distinguirnos unos de otros. La muerte absoluta no es el fin del ser humano individual; más bien, es una regresión hacia un estado de diferenciación mínima entre los seres vivos, de una pura repetición de seres idénticos).

Hay algo escondido dentro de nosotros: nuestra propia muerte. Pero algo más está oculto, al acecho, dentro de cada una de nuestras células: el olvido de la muerte. En las células acecha nuestra inmortalidad. Es habitual hablar de la lucha de la vida contra la muerte, pero hay un peligro inverso. Y tenemos que luchar contra la posibilidad de que no muramos. Ante la más ligera vacilación en la lucha por la muerte una lucha por la división, por el sexo, por la alteridad y, por tanto, por la muerte los seres vivos se vuelven de nuevo indivisibles, idénticos entre sí e inmortales.

La cuestión concerniente a la clonación es la cuestión de la inmortalidad. Todos anhelamos la inmortalidad. Es nuestra fundamental fantasía, una fantasía activa también en nuestras modernas ciencias y tecnologías: activa, por ejemplo, en la congelación de la suspensión criogénica y en la clonación en todas sus manifestaciones. El ejemplo más conocido de suspensión criogénica es, por supuesto, Walt Disney, pero al estar destinado a la resurrección, se dice que ha sido congelado entero, en su «integridad». Hay más situaciones anómalas. En nuestros días, en Phoenix, Arizona (el lugar predestinado para la Resurrección), sólo se congelan las cabezas, porque a partir de las células del cerebro consideradas como el núcleo del ser individual— los investigadores esperan reconstituir a los difuntos en su integridad corporal. (No puede sino sorprender por qué, en este caso, no conservan simplemente una sola célula o una molécula de ADN).

Para complementar estas cabezas sin cuerpos, en el otro lado del océano Atlántico, ranas y ratones descabezados están siendo clonados en laboratorios privados, como preparación para la clonación de cuerpos humanos sin cabeza que servirán como reservorios para la donación de órganos. ¿Por qué cuerpos sin cabeza?
Como la cabeza se considera el lugar de la conciencia, se piensa que los cuerpos con cabeza podrían plantear problemas éticos y psicológicos. Mejor fabricar simplemente criaturas acéfalas cuyos órganos puedan recolectarse libremente, porque tales criaturas no competirían con los seres humanos originales, ni recordarían demasiado a ellos.

Éstas, por tanto, son las formas experimentales y artificiales de clonación; sin incluir a Dolly, por supuesto, ni al resto de su clase. Pero la clonación espontánea, y de hecho la inmortalidad espontánea, también se puede encontrar en la naturaleza, en el corazón de nuestras células.

Por lo general, una célula está destinada a dividirse un cierto número de veces para luego morir. Si, en el curso de esta división, algo perturba este proceso por ejemplo, una alteración en el gen que previene los tumores o en los mecanismos que gobiernan la apoptosis celular, la célula se convierte en una célula cancerosa.

Olvida morir; olvida cómo morir. Continúa clonándose a sí misma una y otra vez, creando miles de copias idénticas de sí misma, y forma por tanto un tumor. Lo habitual es que el sujeto muera como resultado de ello y que las células cancerosas mueran con él. Pero en el caso de Henrietta Lacks, las células tumorales tomadas de su cuerpo fueron cultivadas en un laboratorio y continuaron proliferando incesantemente. Constituyen un espécimen tan sorprendente y virulento que han sido puestas en circulación por todo el mundo e incluso enviadas al espacio, a bordo del satélite norteamericano Discoverer 17. Así, el cuerpo diseminado de Henrietta Lacks, clonado a nivel molecular, está realizando sus periplos de inmortalidad.

Título: La ilusión vital
Autor/es: Jean Baudrillard
Edición: 1ra Edición
Tipo: Libro
Idioma: Español
Formato: PDF

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Jean Baudrillard | La ilusión vital Gratis en PDF Jean Baudrillard | La ilusión vital al contrario de lo que pudiera parecer obvio y «natural», las primeras criaturas de la naturaleza eran inmortales. Sólo por lograr la capacidad de morir, a fuerza de una lucha constante, nos hemos convertido en los seres vivos que somos hoy. Ciegamente soñamos en vencer la muerte a través de la inmortalidad, cuando la inmortalidad es siempre el más terrible de los posibles destinos. Codificado en la temprana vida de nuestras células, es te destino está ahora…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.