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J. de la Rosa – Tu Último Beso (PDF-EPUB)

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J. de la Rosa - Tu Último Beso (PDF-EPUB)

J. de la Rosa – Tu Último Beso (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro J. de la Rosa – Tu Último Beso (PDF-EPUB)

Valle de Ostara, hoy en día

Camila jamás accedía al hotel por la puerta trasera, a pesar de las repetidas advertencias de su madre, que insistía en que el vestíbulo y la entrada bajo la marquesina eran terreno exclusivo de los clientes. Era una cuestión de principios, una forma de no doblegarse a los absurdos convencionalismos que reglaban la vida en aquel pequeño pueblo perdido en el corazón del valle.

—Llegas temprano —le dijo Flavia, su compañera de trabajo, al verla aparecer.

—No tenía nada mejor que hacer —contestó Camila mientras soltaba su mochila sobre la destartalada recepción del hotel. Lo cierto era que se había apresurado con los recados para que su amiga, que tenía hijos pequeños, pudiera salir antes—. ¿Por qué no te marchas ya? Yo me encargo de todo. ¿Ya se han instalado los huéspedes del día?

—El huésped, querrás decir —puntualizó su compañera—. Y sí, ha llegado a media mañana. Ha salido a comer, pero en un par de horas estaba de vuelta. Lleva refugiado en su cueva desde entonces. Solo ha dado señales de vida para quejarse. Me temo que es uno de tus Robafuegos. Si no conseguimos que se acueste pronto creo que te va a dar la noche.

Lo he alojado en la 204 para que al menos tenga que pensárselo si quiere bajar a presentar otra queja.

Le tendió a Camila la hoja de registro a la que estaba grapada la fotocopia del carnet de identidad de aquel único huésped del hotel. Como apenas quedaba tóner en la fotocopiadora, con esa imagen borrosa era imposible hacerse una idea de qué aspecto tenía. Sus datos estaban escritos a mano justo encima de una firma tan simple que parecía una cruz tachando su nombre: «Daniel N. Soto». Aquella letra solitaria seguida de un punto la intrigó hasta darse cuenta de que su cabeza llevaba unos segundos buscando una explicación. Debía de tratarse de un segundo nombre horrible como para omitirlo de su identificación.

—Ya encontraré algo con lo que cerrarle la boca si se pone pesado —aseguró Camila mientras pasaba al interior de la recepción y colgaba la cazadora en el armarito de personal.

El Hotel Savoy era uno de los pocos recuerdos del pasado glorioso del valle. Hacía ciento cincuenta años alguien encontró una veta de plata inserta en una de las elevadas paredes de los desfiladeros y la prosperidad se acomodó en Ostara. Se alzó un casino, una galería comercial, y un quiosco de música. El primero servía hoy en día para poco más que las reuniones del Consejo, la segunda había cerrado sus puertas hacía décadas y el tercero se había oxidado con el paso del tiempo hasta que fue demolido en 1974. Hubo dos hoteles más que intentaron aprovechar las aguas termales de la zona, pero no sobrevivieron. El viejo Hotel Savoy era una reliquia que se sostenía a duras penas sobre sus cimientos. La madre de Camila lo regentaba desde hacía años, con más sombras que luces, esforzándose cada día en sacarlo adelante. El único lleno del año era el fin de semana del Festival; el resto de días había que hacer malabares para poder pagar las facturas, aunque los fines de semana de otoño y primavera no funcionaban del todo mal.

—¿Alguna otra novedad? —preguntó Camila mientras se ajustaba el chalequillo sobre su camiseta, único uniforme de las recepcionistas.

—La caldera ha vuelto a dar problemas, pero hasta mañana no pueden venir a arreglarla. He insistido para que sea a primera hora.

—Los problemas con la caldera ya se han convertido en parte de nuestra cotidianidad, no es una novedad.

Flavia sonrió y repasó su jornada mentalmente, contando con los dedos cada incidencia.

—Al final he precintado la 106. Si se abre el grifo del lavabo, el agua llega hasta aquí.

Mejor no arriesgarnos. ¿Crees que estará arreglado para el Festival?

—Eso espero, pero la lista de prioridades crece cada día.

—Y ha venido Ulises Roy —comentó con una mueca de disgusto—. Quería hablar con tu madre o contigo. No ha dejado recado.

Título: Tu Último Beso (PDF-EPUB)
Autores: J. de la Rosa
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 3.2 MB
Formato: PDF-EPUB

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J. de la Rosa - Tu Último Beso (PDF-EPUB) Introduccion del Libro J. de la Rosa - Tu Último Beso (PDF-EPUB) Valle de Ostara, hoy en día Camila jamás accedía al hotel por la puerta trasera, a pesar de las repetidas advertencias de su madre, que insistía en que el vestíbulo y la entrada bajo la marquesina eran terreno exclusivo de los clientes. Era una cuestión de principios, una forma de no doblegarse a los absurdos convencionalismos que reglaban la vida en aquel pequeño pueblo perdido en…

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