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Herta Müller – La bestia del corazón (PDF-EPUB)

Herta Müller – La bestia del corazón (PDF-EPUB)

Herta Müller - La bestia del corazón (PDF-EPUB)

Herta Müller – La bestia del corazón (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Herta Müller – La bestia del corazón (PDF-EPUB)

En un ambiente obscuro y lleno de represión, se desarrolla unas historia de cuatro jóvenes, los cuales son asediados por el gobierno, personificado por el capitán Pjele y su perro del mismo nombre, debido a sus ideas de cambio y disconformidad con el dictador Nicolae Ceauşescu. A raíz del suicidio de una chica llamada Lola, los cuatro amigos, George, Edgar, kurt y la mujer que narra; discurren acerca de las alternativas que tienen, y cada vez llegando a la conclusión de intentar lo que muchos, “la fuga”. Los personajes siempre se vieron al borde de la captura, ya que en su poder tenían diversos textos comprometedores, por lo subversivo que podían ser; en caso de ser hallados suponía un grave riesgo, siendo prácticamente su sentencia de muerte. Tuvieron que buscar sitios seguros donde almacenar los documentos, así como desarrollar claves en las cartas que se enviaban para dilucidar si eran leídas antes de llegar a su destino.

Cada personaje al salir de la universidad fue tomando la forma del ambiente en el que se desarrollaba, como el rastro de animales o el trabajo en diversas fábricas, la constante eran las condiciones precarias y de atraso que se respiraba en el país.

Poco a poco el gobierno presionaba más a la gente, ésta optaba por suicidarse o simplemente desaparecer; en el mejor de los casos lograba emigrar de forma ilegal.

Al final del libro se comenta “Cuando callamos, nos tornamos desagradables, dijo Edgar. Cuando hablamos, nos tornamos ridículos”, reflejando claramente la tendencia opresora que se vivía y la desorganización civil.

Prólogo

Cuando callamos, nos tornamos desagradables, dijo Edgar. Cuando hablamos, nos tornamos ridículos.

Llevábamos demasiado rato en el suelo, delante de las fotos. Se me habían dormido las piernas de estar sentada.

Con las palabras en la boca aplastamos tantas cosas como con los pies sobre la hierba. Pero también con el silencio.

Edgar guardó silencio.

Aún hoy no puedo imaginarme una tumba. Sólo un cinturón, una ventana, una nuez y una soga. Cada muerte es para mí como un saco.

Si te oyen decir eso, dijo Edgar, te tomarán por loca.

Y cuando pienso en ello, tengo la sensación de que cada muerto deja tras de sí un saco repleto de palabras. Siempre me acuden a la mente el barbero y la tijera de manicura, porque los muertos ya no los necesitan. Y también se me ocurre que los muertos ya nunca más perderán un botón.

Tal vez intuyen cosas distintas a nosotros, dijo Edgar, quizás intuyen que el dictador es un error.

Poseían la prueba, pues también nosotros éramos un error para nosotros mismos.

Porque en este país nos veíamos obligados a andar, comer, dormir y amar con miedo hasta que volvíamos a necesitar al peluquero y la tijera de manicura.

Alguien que sólo por el hecho de andar, comer, dormir y amar hace cementerios, dijo Edgar, es un error aún mayor que nosotros. Es un error para todos, un error dominante.

La hierba despunta sobre la cabeza. Cuando hablamos queda segada. Pero también cuando callamos. Y entonces, la segunda y la tercera hierba crecen a su antojo. Y pese a todo, somos afortunados.

Lola procedía del sur del país, y se advertía en ella una tierra que no había logrado salir de la miseria. No sé dónde se advertía, tal vez en los pómulos, en la comisura de los labios o en el centro de los ojos. Resulta difícil afirmarlo con seguridad, se trate de una tierra o de un rostro. Todas las tierras del país habían quedado sumidas en la miseria, también todos los rostros. Pero la tierra de Lola, ya se detectara en los pómulos, las comisuras de los labios o el centro de los ojos, era aún más pobre quizás. Más tierra que paisaje.

La aridez todo lo devora, escribe Lola, salvo las ovejas, los melones y las moreras.

Pero no fue la aridez lo que empujó a Lola a la ciudad. Lo que aprendo nada le importa a la aridez, escribe Lola en su cuaderno. La aridez no nota cuánto sé. Sólo lo que soy, o sea quien soy. Convertirme en alguien en la ciudad, escribe Lola, y regresar al pueblo al cabo de cuatro años. Pero no abajo, al camino polvoriento, sino arriba, a las ramas de las moreras.

También en la ciudad había moreras. Pero no en las calles, sino en los patios. Y no en muchos. Sólo en los patios de los ancianos había moreras. Y bajo el árbol había una silla de asiento acolchado y tapicería de terciopelo. Pero el terciopelo aparecía salpicado de manchas y desgarrado. Y alguien había rellenado el agujero desde abajo con paja. La paja estaba aplastada por el peso de quienes se sentaban, y pendía bajo el asiento como una trenza.

Si te acercabas a la silla desechada, podías distinguir las briznas de la trenza. Y comprender que algún día habían sido verdes.

En los patios con moreras, la sombra caía como un manto de tranquilidad sobre un rostro anciano sentado en la silla. Como un manto de tranquilidad, porque yo entraba en aquellos patios para mi propia sorpresa y raras veces regresaba. Y en aquellas raras ocasiones, un hilillo de luz que descendía en línea recta desde la copa del árbol sobre el rostro anciano mostraba una tierra lejana. Un escalofrío me recorría la espalda, porque aquella tranquilidad no procedía de las ramas de la morera, sino de la soledad de los ojos. No quería que me vieran en aquellos patios. Que alguien me preguntara qué hacía allí. No hacía nada más de lo que veía. Contemplaba las moreras durante largo rato. Y entonces, antes de marcharme, me volvía una vez más hacia el rostro de la silla. En aquel rostro había una tierra. Veía un muchacho o una muchacha abandonar aquella tierra con un saco en el que llevaba una morera. Veía todas las moreras traídas a la ciudad.

Más tarde leí en el cuaderno de Lola: lo que se saca de la tierra se lleva en el rostro…

Título: La bestia del corazón (PDF-EPUB)
Autores: Herta Müller
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.1 MB
Formato: PDF-EPUB

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Herta Müller - La bestia del corazón (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Herta Müller - La bestia del corazón (PDF-EPUB) En un ambiente obscuro y lleno de represión, se desarrolla unas historia de cuatro jóvenes, los cuales son asediados por el gobierno, personificado por el capitán Pjele y su perro del mismo nombre, debido a sus ideas de cambio y disconformidad con el dictador Nicolae Ceauşescu. A raíz del suicidio de una chica llamada Lola, los cuatro amigos, George, Edgar, kurt y la mujer que narra; discurren acerca de…

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