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Héctor Abad Faciolince – La Oculta (PDF-EPUB)

Héctor Abad Faciolince – La Oculta (PDF-EPUB)

Héctor Abad Faciolince - La Oculta (PDF-EPUB)

Héctor Abad Faciolince – La Oculta (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Héctor Abad Faciolince – La Oculta (PDF-EPUB)

Cuando sonó el teléfono era una hora opaca de invierno en Nueva York, muy temprano. A esa hora solo llaman borrachos que se equivocan de número o familiares a dar malas noticias. Quise que fuera lo primero, pero era Eva, mi hermana:

—Toño, me da pesar tener que llamarte para esto, pero mi mamá amaneció muerta en La Oculta. Pilar dijo que anoche, después de comer, había dicho que no se sentía bien. Claro que últimamente, tú sabes, ella nunca se sentía bien después de comer. Todo le caía mal. Así que se acostó. Pero esta mañana Pilar se levantó muy temprano, a ver cómo seguía, y la encontró muerta en la cama.

—Ya salgo para el aeropuerto y llego en el primer vuelo que encuentre —le dije.

Sentí un pesar profundo, como una nube espesa y gris en todo el cuerpo. Un dolor en el pecho y en la garganta, y la ola de tristeza subía hasta los ojos, incontenible.

¿Cuántos años tenía mi mamá? Decía que 88, pero se quitaba uno. En realidad tenía 89. A los 25 años, cuando en su casa la acosaban para que se casara, quitarse ese año tenía algún sentido. Después no, después cada vez menos, y a los 89, hasta a ella le daba risa seguírselo quitando. Me sentí culpable por no haberla llamado esa semana.

La buscaba los jueves por Skype, casi siempre. Se sabía que todas las mañanas de los jueves ella prendía Skype para esperar mi llamada. Jon salió del baño y al ver mi cara, me preguntó qué pasaba. No preguntó con palabras, sus ojos y sus manos preguntaron.

—Se murió Anita.

—Si quieres te acompaño a Medellín —dijo. Se sentó a mi lado y me puso su mano grande, suave, en la espalda. Nos quedamos un rato así, juntos, en silencio. Al fin le contesté:

—No, tranquilo, esta vez voy yo solo. —Tenía un taco en la garganta. Traguésaliva—. Es mejor que te concentres en la exposición. Mis hermanas entienden queno vayas.

Todo esto lo dije en inglés, porque con Jon hablo en inglés. Nos quedamossentados un rato en la cama, en silencio y cogidos de la mano, sabiendo que laspalabras estorbaban. Al fin me levanté y fui a mirar los últimos correos de mi mamá.

El último era amoroso y concreto como siempre: Cruce de cuentas, decía en el asunto.

“Mi amor: he tratado de comunicarme contigo, pero ha estado cerrado el foquitoverde. Solo quería decirte que con uno de tus cheques pagué ayer tu parte del impuesto predial de La Oculta. También consigné en la cuenta de Pilar $816.000 que te corresponden para Próspero y la cuota de sostenimiento de la finca. Todavíaquedan en mi poder tres cheques de los firmados por ti, guardados donde sabemos.

Título: La Oculta (PDF-EPUB)
Autores: Héctor Abad Faciolince
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.7 MB
Formato: PDF-EPUB

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Héctor Abad Faciolince - La Oculta (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Héctor Abad Faciolince - La Oculta (PDF-EPUB) Cuando sonó el teléfono era una hora opaca de invierno en Nueva York, muy temprano. A esa hora solo llaman borrachos que se equivocan de número o familiares a dar malas noticias. Quise que fuera lo primero, pero era Eva, mi hermana: —Toño, me da pesar tener que llamarte para esto, pero mi mamá amaneció muerta en La Oculta. Pilar dijo que anoche, después de comer, había dicho que no se sentía…

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