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Graham Greene – Inglaterra me ha hecho así (PDF-EPUB)

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Introduccion del Libro Graham Greene – Inglaterra me ha hecho así (PDF-EPUB)

Probablemente estaba esperando a su amado. Durante media hora había estado sentada en el mismo taburete, algo apartada del mostrador, observando la puerta giratoria. Ante ella se apilaban los sándwiches de jamón bajo una campana de vidrio, las teteras humeaban alegremente. Cada vez que la puerta giraba penetraba el humo de las locomotoras, dejando sabor de cobre en la lengua.

—Otro gin.

Era ya el tercero. «Tengo hambre», pensó, ingiriéndolo de un trago. Se veía que estaba acostumbrada a beber.

Un hombre con sombrero hongo ponía sus pies en la barra metálica del mostrador, y apoyado de codos en éste, bebía su bitter, charlaba, volvía a beber, se atusaba el bigote, y seguía charlando, sin quitarle la vista de encima.

Ella miraba más allá de la sucia puerta, hacia la oscuridad llena de ruidos.

En el aire denso saltaban y desaparecían chispas; chispas de las locomotoras, chispas de los cigarrillos, chispas de las ruedas de las vagonetas de equipajes traqueteando sobre el empedrado. Una mujer vieja y cansada empujó la puerta y miró hacia dentro: buscaba a alguien que no estaba allí.

Se bajó de su taburete; la observaba el hombre del sombrero hongo. Las camareras dejaron de secar vasos un momento y la miraron. Las miradas de ellas golpeaban contra su espalda: ¿Lo dejará plantado? ¿Cómo será él? Se detuvo en la puerta y les dejó pensar: le divertía el profundo silencio de los que la observaban.

Miró los raíles azulados, las luces del andén y del quiosco de revistas, y luego se volvió a su asiento, dándose cuenta de los pensamientos que flotaban en el ambiente humeante alrededor de las teteras, mientras el hombre del sombrero hongo bebía su bitter.— Otro gin.

Pero dejó su vaso sobre el mostrador después de haberlo tocado apenas con los labios, y empezó a rememorar precipitadamente, como si fuera un deber que hubiera descuidado. Ahora, con el convencimiento de que él no vendría, tenía una hora solitaria para recordar todo lo que había olvidado: boca, nariz, mejillas, cejas.

—¡Condenado muchacho! —exclamó, sin importarle el verse rodeada de nuevo por la curiosidad, ajena e indiferente.

Era como si hubiese roto un espejo: se sentía infeliz, ineficiente, la confianza en sí misma había desaparecido. Y empezó a pensar si reconocería a su hermano si, a pesar de todo, viniese.

Pero lo reconoció al instante, por la pequeña cicatriz bajo el ojo izquierdo, por el rostro redondeando que parecía haber perdido poco antes su frescura, como un rostro de chiquillo curtido, y por la bonhomie que no engañaría ni a un extraño.

—Kate. —Estaba contrito—. Siento mucho llegar tarde. No es culpa mía.

El caso es… —Y en seguida se preparó a no ser creído.

Y, por qué razón, pensó ella mientras lo besaba y tocaba su espalda para convencerse de que estaba allí, de que realmente había venido, de que estaban juntos; por qué razón ha de creerlo nadie, cuando no puede abrir la boca si no es para mentir.

—¿Una copita de ginebra?

Le miró mientras se la bebía con lentitud, y su mente recordó inconscientemente la pasada ansiedad.

—No has cambiado.

—Tú, sí —dijo él—. Estás más bonita que nunca.

«Y tú, atrayente —pensó ella—, atrayente como siempre».

—La prosperidad te sienta bien.

Ella lo examinó más detenidamente, buscando en su traje alguna prueba de años menos prósperos. Pero él siempre había vestido bien. Alto, fornido, esbelto y un poco curtido, con la cicatriz bajo el párpado inferior, era blanco de las miradas de las camareras.

—Un bitter, por favor.

Una camarera se precipitó a servirle, y Kate pudo ver en los ojos de él la complacencia.

—¿Dónde vamos a comer? ¿Dónde está tu equipaje?

El se volvió del mostrador con cautela, arreglándose la corbata escolar con una mano.—

El caso… es —empezó…

Título: Inglaterra me ha hecho así (PDF-EPUB)
Autores: Graham Greene
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.1 MB
Formato: PDF-EPUB

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Graham Greene - Inglaterra me ha hecho así (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Graham Greene - Inglaterra me ha hecho así (PDF-EPUB) Probablemente estaba esperando a su amado. Durante media hora había estado sentada en el mismo taburete, algo apartada del mostrador, observando la puerta giratoria. Ante ella se apilaban los sándwiches de jamón bajo una campana de vidrio, las teteras humeaban alegremente. Cada vez que la puerta giraba penetraba el humo de las locomotoras, dejando sabor de cobre en la lengua. —Otro gin. Era ya el tercero.…

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