Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » Glen Cook – Estación De Penurias (PDF-EPUB)

Glen Cook – Estación De Penurias (PDF-EPUB)

Glen Cook – Estación De Penurias (PDF-EPUB)

Glen Cook - Estación De Penurias (PDF-EPUB)

Glen Cook – Estación De Penurias (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Glen Cook – Estación De Penurias (PDF-EPUB)

«Me llamo Murgen, portaestandarte de la Compañía Negra, aunque cargo con la vergüenza de haber perdido el estandarte en combate. Me encargo de los Anales porque Matasanos está muerto, Un Ojo no quiere y pocos más saben leer o escribir. Seré tu guía durante algunos meses, o semanas, o días, lo que tarden los hombres del Maestro de las Sombras en llevar la presente situación a su inevitable final».

Así escribe Murgen, curtido veterano de la Compañía Negra, que ha arrebatado el control de la fortaleza de Borrascosa a los malvados Maestros de las Sombras, señores de la oscuridad provenientes de los confines de la tierra.

Ahora comienza la espera, ya que, agotada por el asedio, hostigada por la hechicería y completamente superada en número, la Compañía parece encaminarse hacia su final.

Lejos de princesas elfas, príncipes prometidos, grandes palacios y mundos de ensueño, Glen Cook ha preferido un acercamiento más terrenal a la fantasía: un grupo de mercenarios envueltos en toda suerte de intrigas, batallas, apuros y lances fantásticos para ganarse su honesto jornal con el acero como única herramienta.

Prólogo

¡Eh, ahí! Bienvenido a la ciudad de los muertos. No te importe que esos tipos te miren fijamente. Los fantasmas no suelen ver muchos extranjeros…, al menos muchos extranjeros de disposición amistosa. Tienes razón. Sí que parecen hambrientos. Suele pasar durante esto de los asedios.

Trata de no parecer un asado de cordero.

¿Crees que es una broma? Mantente alejado de los nar.

Bienvenido a Dejagore, nombre que los taglianos dan a esta trampa mortal. Los morenitos sureños a quienes se la arrancó la Compañía Negra la llaman Borrascosa. La gente que vive aquí siempre la había llamado Jaicur… incluso cuando eso era delito. Y quién sabe cómo la llaman los nyueng bao. ¿Y a quién le importa, eh? De todas formas ni hablan ni son parte de la ecuación.

Ese es uno de ellos. Ese golfillo de allí, escuchimizado y de rostro cadavérico. Todos los de por aquí son de alguna tonalidad del marrón, pero la suya es diferente. Tiene cierto tinte grisáceo. Casi mortecino. Es imposible confundir a un nyueng bao con cualquier otra cosa. Sus ojos son como un carbón pulido que ningún fuego podrá calentar nunca.

¿Ese ruido?

Parecen Mogaba, los nar y la primera legión cazando sureños de nuevo. Casi todas las noches se cuela alguno. Son como los ratones de campo. Es imposible librarse de ellos.

El otro día encontraron unos que llevaban ocultos desde que la Compañía se apoderó de la ciudad.

¿Qué tal el olor de ahí afuera? Era peor antes de que los sureños empezaran a enterrar los cuerpos. Quizá las palas eran una maquinaria demasiado complicada para ellos.

Los terraplenes alargados que salen de la ciudad a modo de radios tienen cadáveres apilados dentro a modo de armazón. A veces no prensan la tierra bien y los gases de la putrefacción hacen explotar los montones. En esos momentos es cuando deseas que el viento sople en otra dirección.

Ya ves lo optimistas que son, todas las zanjas que están excavando para llenarlas. Gran parte de la tierra se usa en las rampas.

Los elefantes son lo peor. Tardan una eternidad en pudrirse por completo. Una vez intentaron quemarlos, pero solo lograron enfurecer a los buitres. Así que, donde pudieron, arrastraron los cuerpos y los incorporaron a las rampas.

¿Quién? ¿El tipo bajito y feo con el sombrero aún más feo? Ese es Un Ojo. Tienen que haberte advertido acerca de él.

¿Que a qué viene lo de Un Ojo? Por lo del parche. Ocurrente, ¿no?

El otro retaco es Goblin. También deberían haberte advertido acerca de él. ¿No? Bueno, mantente alejado de ellos. Mejor todo el tiempo, pero especialmente si están discutiendo, y muy particularmente si han estado bebiendo. Como magos no es que muevan montañas, pero son más de lo que tú puedes manejar.

Por patéticos que sean, son la principal razón de que los sureños se mantengan ahí fuera en el campo, pasándolas canutas, y dejen los opulentos lujos de la ciudad a las tropas taglianas y a la Compañía Negra.

No. Ahora presta atención. Goblin es el blanco. Vale, tienes razón, ya se está retrasando su baño anual. Goblin es el que parece un sapo, Un Ojo es el del sombrero y el parche.

Los chavales de los tabardos que en tiempos fueron blancos son soldados taglianos.

Hoy en día, todos y cada uno de ellos se preguntan a diario qué estupidez los llevó a enrolarse en las legiones…

Título: Estación De Penurias (PDF-EPUB)
Autores: Glen Cook
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 2.7 MB
Formato: PDF-EPUB

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
Glen Cook - Estación De Penurias (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Glen Cook - Estación De Penurias (PDF-EPUB) «Me llamo Murgen, portaestandarte de la Compañía Negra, aunque cargo con la vergüenza de haber perdido el estandarte en combate. Me encargo de los Anales porque Matasanos está muerto, Un Ojo no quiere y pocos más saben leer o escribir. Seré tu guía durante algunos meses, o semanas, o días, lo que tarden los hombres del Maestro de las Sombras en llevar la presente situación a su inevitable final». Así escribe Murgen,…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.