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Giorgio Scerbanenco – La muñeca ciega (PDF-EPUB)

Giorgio Scerbanenco – La muñeca ciega (PDF-EPUB)

Giorgio Scerbanenco - La muñeca ciega (PDF-EPUB)

Giorgio Scerbanenco – La muñeca ciega (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Giorgio Scerbanenco – La muñeca ciega (PDF-EPUB)

No es habitual que en un departamento de Policía, donde se encuentran montones de informes que narran historias de delitos misteriosos, haya un hombre soñando mientras mira a través del cristal de la ventana y avahándose los dedos por el frío. Sin embargo, esto era lo que sucedía en la Central de Policía de Boston, en la unidad de «Archivo Criminal».

Arthur Jelling soñaba. Soñaba sentado en su escritorio, con el abrigo puesto y el cuello levantado, y miraba a través del cristal el cielo blanco rosáceo de la mañana.

No se puede decir con qué estaba soñando. Arthur Jelling era un hombre de cuarenta años, había estudiado medicina hasta los veinticinco, se había casado a los veinticuatro, y no había hecho nada más de importancia salvo descubrir la trama secreta de algunos delitos famosos. Pero en su vida nunca había tenido idilios más que de pasada. Tras descubrir al autor de un célebre delito, o después de archivar el informe del último proceso, él volvía a casa, con su mujer y su hijo, leía el periódico mientras comía, leía un libro en la cama, y por la mañana estaba en la Central, en el Archivo Criminal, como un empleado cualquiera, como el más oscuro de los empleados, catalogando interrogatorios y listas de partes médicos o declaraciones de coartadas.

Quién sabe lo que hay en el corazón de los hombres. Por fuera, parecen una cosa, y por dentro, sólo Dios sabe lo que son. Hacía frío aquella mañana en el despacho de Jelling. El termómetro registraba tan sólo ocho sobre cero. Jelling tenía las puntas de los dedos heladas, y un rayo de sol gris, glacial, entraba por la ventana. Todos los expedientes se archivaban y catalogaban, y las plumas se posaban en orden sobre la boca de los dos tinteros, azul y rojo; los sellos pendían ordenadamente del portasellos, un silencio sepulcral reinaba en el despacho. A veces, de la calle llegaba el grito de un boceras, o el sonido del claxon de un coche. Jelling soñaba, se le notaba en los ojos, que clavaban una mirada atónita en el rosa gélido que se transparentaba por la ventana.

Quién sabe qué. De repente la puerta se abrió de par en par y entró el capitán Sunder. El capitán Sunder era el superior directo de Arthur Jelling y el subdirector de la Central de Policía. Jelling era demasiado celoso de sus deberes de archivero como para desconcertarse ante aquella aparición inesperada. Dejó de soñar, se bajó el cuello del abrigo, hizo como que cogía una pluma, pero el capitán Sunder era lo suficientemente psicólogo como para no dejarse embaucar con maniobras como esa.

Disimuló y, mientras se encendía un cigarrillo, lanzó su «¡Buenos días, Jelling!».

—Buenos días, señor Sunder… —respondió Jelling.

—Bueno, ¿qué tal?

—Bien, señor Sunder.

—Hace frío. Dieciocho bajo cero, fuera de aquí.

—Bastante frío, señor Sunder.

—Además, cuando uno se aburre, se nota más el frío.

—Efectivamente, señor Sunder.

La conversación había comenzado con este tono lleno de buenas maneras y de formalismo, hasta que el capitán Sunder volvió a sus modos bruscos y expeditivos.

—Vamos, Jelling, este despacho le empieza a hartar. Necesita un trabajo divertido, ¿no es cierto?

Jelling se lo agradeció con una sonrisa sincera.

—Me aburro un poco, tiene razón… —murmuró.

—Vaya a darse una vuelta o cójase vacaciones, qué sé yo… ¿Le he dicho alguna vez algo por ausentarse del despacho unos días?

—No, señor Sunder…

—¿Y entonces? ¿Qué quiere, que también le pague el viaje? Vaya al lago Michigan, hay regatas, me refiero a las regatas invernales, un espectáculo único en el mundo. O, si no le gustan, vaya a Nueva York. ¿Ha visto alguna vez Nueva York en invierno?

—No, señor Sunder. Nunca he estado en Nueva York…

Título: La muñeca ciega (PDF-EPUB)
Autores: Giorgio Scerbanenco
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.2 MB
Formato: PDF-EPUB

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Giorgio Scerbanenco - La muñeca ciega (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Giorgio Scerbanenco - La muñeca ciega (PDF-EPUB) No es habitual que en un departamento de Policía, donde se encuentran montones de informes que narran historias de delitos misteriosos, haya un hombre soñando mientras mira a través del cristal de la ventana y avahándose los dedos por el frío. Sin embargo, esto era lo que sucedía en la Central de Policía de Boston, en la unidad de «Archivo Criminal». Arthur Jelling soñaba. Soñaba sentado en su escritorio, con el abrigo…

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