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Edgar Rice Burroughs – Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)

Edgar Rice Burroughs – Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)

Edgar Rice Burroughs - Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)

Edgar Rice Burroughs – Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)

Introduccion del Edgar Rice Burroughs – Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)

La muchacha se movió inquieta en su hamaca. Una violenta ráfaga chocó ruidosamente contra el techo de su tienda sacudiéndola toda.

Las cuerdas que la sostenían crujieron al ser casi arrancadas de sus estacas. Los extremos de la tienda que permitían la entrada, se soltaron, agitándose con fuerza. A pesar del creciente pandemónium, la joven no consiguió desechar las profundas sombras de su sueño.

Es que el día había sido para ella verdaderamente de prueba. La prolongada y monótona marcha a través de la intrincada jungla, la había dejado exhausta, igual que las jornadas anteriores.

Desde que había dejado tras de sí el último ramal ferroviario, su resistencia se había visto rudamente desafiada. Tal vez no lo era por el cansancio físico, al que gradualmente se adaptaba; pero sus nervios se exasperaban al tener que afrontar la insubordinación de su improvisado y desorganizado safari.

Su cuerpo, esbelto y juvenil, solamente había sido obligado al esfuerzo que demandan una vuelta de golf, un partido de tenis, o alguna fácil ascensión a las montañas; se había embarcado en esta empresa sin conocer los peligros y sacrificios que ella le impondría.

Aunque estaba convencida de su fracaso, se internaba más y más en la misteriosa selva, cuyos secretos había renunciado ya a descifrar.

Era sólo una frágil mujer para acometer semejante empresa, pero ningún caballero de la Tabla Redonda pudo jamás jactarse de poseer tan indomable voluntad.

Alguna necesidad imperiosa debía obligarla a proceder así… ¿Qué poderoso mandato pudo alejarla de las comodidades de la civilización para llevarla a esa vida primitiva, llena de espantosos riesgos?

¡Cómo debía ser de importante el fin propuesto para que rechazara la mínima posibilidad de velar por su propia vida; pues, aun sabiendo que la salvación estaba en el regreso, seguía avanzando!

¿Por qué había llegado hasta allí?

No ciertamente para cazar: mataba únicamente para obtener el alimento indispensable.Tampoco para sorprender y fotografiar la vida salvaje del corazón de África; no poseía cámara. Menos para realizar alguna búsqueda con fines científicos; si alguna vez había experimentado inquietudes científicas, éstas se habían limitado a abarcar la rama de los cosméticos. Pero hasta ésas se habían disipado desde el primer contacto con la vida ruda a la intemperie, teniendo además por toda compañía a ese grupo de salvajes negros del Oeste africano.

La selva se estremecía bajo el castigo de la poderosa mano de Usha, el viento. Espesas nubes cubrían el cielo: las voces de la jungla habían callado para escuchar reverentes el lenguaje de los elementos desatados. Ni las bestias más poderosas se atrevían a llamar sobre sí la atención de la encolerizada naturaleza.

Los relámpagos, iluminando la noche, permitían distinguir las sombras grotescas del diseminado safari.

Un solo negro hacía guardia, descuidadamente, dando la espalda al viento huracanado.

Todo el campamento dormía, exceptuando al vigía y a otro personaje más… Un negro corpulento, que se deslizaba cautelosamente hacia la tienda donde reposaba la joven…

Título: Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF)
Autores: Edgar Rice Burroughs
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.9 MB
Formato: PDF

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Edgar Rice Burroughs - Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF) Introduccion del Edgar Rice Burroughs - Tarzán Y Los Hombres Leopardos (PDF) La muchacha se movió inquieta en su hamaca. Una violenta ráfaga chocó ruidosamente contra el techo de su tienda sacudiéndola toda. Las cuerdas que la sostenían crujieron al ser casi arrancadas de sus estacas. Los extremos de la tienda que permitían la entrada, se soltaron, agitándose con fuerza. A pesar del creciente pandemónium, la joven no consiguió desechar las profundas sombras de su sueño.…

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