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Arturo Pérez-Reverte – Un asunto de honor (PDF-EPUB-MOBI-FB2)

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Introduccion del Libro Arturo Pérez-Reverte – Un asunto de honor (PDF-EPUB-MOBI-FB2)

Manolo Jarales Campos, un camionero de 27 años, ex presidiario, llega en su Volvo 800 Magnum al puticlub del portugués Almeida. Allí alterna con la Nati, hermanastra de María, de 16 años, que con un libro de piratas sueña con ver el mar. Al saber que Manolo se dirige a Faro, en Portugal, junto al mar, María se esconde en el compartimiento con litera detrás de la cabina del camión de Manolo, quien se había quedado prendado de ella. Pero al darse cuenta de su presencia, y pese a que ella le confiesa que tanto la Nati como Almeida le han vendido por cuarenta mil duros su virgo a Máximo Larreta, un especulador enriquecido, y que al día siguiente éste piensa cobrárselo, Manolo la devuelve al puticlub. Pero al ver el libro de María, La isla del tesoro, que ha olvidado en el camión, y no pudiéndosela quitar de la cabeza, vuelve por ella. Irrumpe en el puticlub y violentamente consigue llevársela, escapando hacia el sur. Tras ellos van Almeida, la Nati y Porky, el vigilante nocturno, quien conduce un coche de la funeraria de Larreta, para quien trabaja de día. En el motel El Pato Alegre, los fugitivos hacen el amor. Justo en ese momento, irrumpen en la habitación los perseguidores. Porky noquea a Manolo. Almeida, que considera su trato con Máximo Larreta un asunto de honor, viéndolo frustrado, decide marcar a María en la cara y entregársela gratis. Pero antes de que esto ocurra, Manolo se espabila y violentamente consigue escapar de nuevo con María en su camión. Llegan a su destino, y en la playa María ve por primera vez el mar. Llegan también los perseguidores. Almeida empuña una pistola. Manolo, decidido a matar o morir por María, saca una navaja y, «con un par de cojones», va por el portugués.

Prólogo

Era la más linda Cenicienta que vi nunca.

Tenía dieciséis años, un libro de piratas bajo la almohada y, como en los cuentos, una hermanastra mala que había vendido su virginidad al portugués Almeida, quien a su vez pretendía revendérsela a don Máximo Larreta, propietario de Construcciones Larreta y de la funeraria Hasta Luego.

—Un día veré el mar — decía la niña, también como en los cuentos, mientras pasaba la fregona por el suelo del puticlub. Y soñaba con un cocinero cojo y una isla, y un loro que gritaba no sé qué murga sobre piezas de a ocho.—

Y te llevará un príncipe azul en su yate —se le choteaba la Nati, que tenía muy mala leche—. No te jode. El príncipe azul era yo, pero ninguno de nosotros lo sabía, aún. Y el yate era el Volvo 800 Magnum de cuarenta toneladas que a esas horas conducía el que suscribe por la nacional 435, a la altura de Jerez de los Caballeros.

Permitan que me presente: Manolo Jarales Campos, veintisiete años, la mili en Regulares de Ceuta y año y medio de talego por dejarme liar bajando al moro y subir con lo que no debía.

De servir a la patria me queda un diente desportillado que me partió un sargento de una hostia, y del Puerto de Santa María el tabique desviado y dos tatuajes: uno en el brazo derecho, con un corazón y la palabra Trocito, y otro en el izquierdo que p o n e : Nací para haserte sufrir. La s del haserte se la debo a mi tronco Paco Seisdedos, que cuando el tatuaje estaba con un colocón tremendo, y claro. Por lo demás, el día de autos yo había cumplido tres meses de libertad y aquel del Volvo era mi primer curro desde que estaba en bola. Y conducía tan campante, oyendo a los Chunguitos en el radiocassette y pensando en echar un polvo donde el portugués Almeida, o sea, a la Nati, sin saber la que estaba a punto de caerme encima.

El caso es que aquella tarde, día de la Virgen de Fátima —me acuerdo porque el portugués Almeida era muy devoto y tenía un azulejo con farolillo a la entrada del puticlub—, aparqué la máquina, metí un paquete de Winston en la manga de la camiseta, y salté de la cabina en busca de un alivio y una cerveza.

—Hola, guapo —me dijo la Nati.

Siempre le decía hola guapo a todo cristo, así que no vayan ustedes a creer. La Nati sí que estaba tremenda, y los camioneros nos la recomendábamos unos a otros por el VHF, la radio que sirve para sentirnos menos solos en ruta y echarnos una mano unos a otros. Había otras chicas en el local, tres o cuatro dominicanas y una polaca, pero siempre que la veía libre, yo me iba con ella.

Quien la tenía al punto era el portugués Almeida, que la quitó de la calle para convertirla en su mujer de confianza. La Nati llevaba la caja y el gobierno del puticlub y todo eso, pero seguía trabajando porque era muy golfa. Y al portugués Almeida los celos se le quitaban contando billetes, el hijoputa.

—Te voy a dar un revolcón, Nati. Si no es molestia.

—Contigo nunca es molestia, guapo. Lo que son es cinco mil.

Vaya por delante que de putero tengo lo justo. Pero la carretera es dura, y solitaria.

Y a los veintisiete tacos es muy difícil olvidar año y medio de ayuno en el talego.

Tampoco es que a uno le sobre la viruta, así que, bueno, ya me entienden. Una alegría cada dos o tres semanas viene bien para relajar el pulso y olvidarse de los domingueros, de las carreteras en obras y de los picoletos de la Guardia Civil, que en cuanto metes la gamba te putean de mala manera, que si la documentación y que si el manifiesto de carga y que si la madre que los parió, en vez de estar deteniendo violadores, banqueros y presentadores de televisión.

Que desde mi punto de vista son los que más daño hacen a la sociedad.

Pero a lo que iba. El caso es que pasé a los reservados a ocuparme de la Nati, le llené el depósito y salí a tomarme otra cerveza antes de subirme otra vez al camión. Yo iba bien, aliviado y a gusto, metiéndome el faldón de la camiseta en los tejanos. Y entonces la vi…

Título: Un asunto de honor (PDF-EPUB-MOBI-FB2)
Autores: Arturo Pérez-Reverte
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.2 MB
Formato: PDF-EPUB-MOBI-FB2

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Arturo Pérez-Reverte - Un asunto de honor (PDF-EPUB-MOBI-FB2) Introduccion del Libro Arturo Pérez-Reverte - Un asunto de honor (PDF-EPUB-MOBI-FB2) Manolo Jarales Campos, un camionero de 27 años, ex presidiario, llega en su Volvo 800 Magnum al puticlub del portugués Almeida. Allí alterna con la Nati, hermanastra de María, de 16 años, que con un libro de piratas sueña con ver el mar. Al saber que Manolo se dirige a Faro, en Portugal, junto al mar, María se esconde en el compartimiento con litera detrás de la cabina del…

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