Libros y Solucionarios Más Descargados
Inicio » Literatura » Literatura 4 » António Lobo Antunes – El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

António Lobo Antunes – El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

António Lobo Antunes – El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

António Lobo Antunes - El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

António Lobo Antunes – El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro António Lobo Antunes – El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)

¿De dónde me vendrá la impresión de que a la casa, aunque está igual, le falta casi todo? Las habitaciones son las mismas con los mismos muebles y los mismos cuadros y no obstante no era así, no era esto, fotografías antiguas en lugar de mi madre, de mi padre, de las criadas de la cocina, y de la tos de mi abuelo rigiendo el mundo, no su presencia, no órdenes, la tos, un pañuelo le salía del bolsillo y le desordenaba el bigote, mi padre sujetaba el caballo a la argolla y después solo el rumor de la hierba que sí se mantiene, aunque seco y duro hasta después de la lluvia, en el balcón los campos que conozco y no conozco, la hilera de cipreses que llevaba al portón y más allá del portón con uno de los pilares caído los alcornoques y el trigo, el pueblo cada vez más distante donde las luces acentúan la oscuridad, un sitio de difuntos en cuyas calles cabalgaba abrazado a mi padre, asustado por los postigos vacíos y la certeza de que nos acechaban desde los alisos de la plaza en la época en que nada faltaba en casa, mi madre en el piso de arriba perfumando baúles, la taza de mi abuela en el plato y ella mirándome con ojos fijos de retrato que atravesaba generaciones venida de una merienda de mujeres con crenchas y caballeros con alzacuellos de celuloide y entonces yo pensaba si todo el mundo seguiría aquí trabando conversaciones que el reloj de péndulo ahogaba en su corazón pausado, una tarde encontré la taza y el plato en un rincón de la mesa camilla y la silla sin nadie, otra tarde los baúles del piso de arriba dejaron de oler, aunque en esa ocasión automóviles en el patio, hombres que me despeinaban con una lástima amigable.

—El huérfano.

mientras las criadas de la cocina amontonaban flores en la carretilla donde me dio la impresión de que el olor de los baúles se disipaba despacio, mi abuelo con corbata, él que no usaba corbata, usaba un botón de cobre que le cerraba el cuello y mi padre desprendiendo las riendas de la argolla, lo vi parado en una loma antes de cabalgar de nuevo, lo vieron desde el lado de fuera del cementerio observando las flores, pero lo que recuerdo mejor es un tordo en un ángel de escayola y la llovizna de octubre, gotas que no caían, cambiaban de posición bajo un cielo de borrajas, hombres con azadas, las cruces de los soldados que murieron en Francia en un arriate donde los arbustos crecían sin que los cortasen y se diría gimientes y mi padre a campo traviesa acosado por ladridos de perros y espantando gallinas, él que no hablaba con mi madre, no la saludaba siquiera, dormía en la habitación contigua a la cocina culpándola de la indiferencia de mi hermano, que sigue conmigo en esta casa en la que, aunque está igual, falta casi todo, las mismas escaleras, los jarrones, las cenefas, el caballo que no volvieron a montar y mi padre en el peldaño de la parte trasera, al atardecer, disparando sobre los conejos salvajes a medida que el pueblo empezaba a hervir de espectros y el moho de la ropa sustituía el perfume de los baúles, mi abuelo falleció años antes y nadie nos visitó excepto uno o dos hombres de su edad con un botón de cobre cerrándoles el cuello a los que a su vez nadie visitaba y empujarían sin flores hacia el cementerio que los tipos de las azadas abandonaron dejándonos en medio del trigo mustio y de la avena chamuscada y mi padre sin preocuparse por la avena, un extraño para mí como yo un extraño para él semejantes a los parientes de los retratos en lo que insisto en llamar casa por no encontrarle otro nombre, demasiado grande para nosotros con dos o tres palmeras y mi abuela.

—El jardín. un hálito de pólvora subía de las cruces de los soldados cuando los habitantes del pueblo, finados hace muchos años, empezaron a rodearnos, en los meses de la revolución el ejército y los campesinos intentaron robarnos la casa (la taza de mi abuela estremeciéndose en el plato, no mi abuela, la taza, mi abuela impasible en la silla) quemando el granero, degollando a las aves de corral y rompiéndoles las patas a los borregos y a las vacas (la taza sobre el plato, la taza sin cesar sobre el plato) mi madre escondida en el piso de arriba supongo que llorando como cuando mi padre.

—¿Qué me habrá pasado por la cabeza para sacarte del fogón?

trabajaba en la cocina con las demás hasta que él camino del almacén.

—Mañana mismo te llevas tus cosas al piso de arriba y mi madre no entendiendo, entendiendo, obedeciendo y cargando una caja pequeña escaleras arriba mientras las compañeras la observaban calladas con celos o pena no lo sé, imaginándola entre baúles embarazada de mi hermano, de mí y después en un banquito a la espera, no me acuerdo de que nos hayamos tocado, me acuerdo del peine bajando por el pelo del mismo modo que recuerdo (pero serán recuerdos o episodios que invento, probablemente no van más allá de episodios que invento).

Título: El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB)
Autores: António Lobo Antunes
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 1.3 MB
Formato: PDF-EPUB

LINKS DE DESCARGA:
Comparte Nuestros Libros!
Facebook
Twitter
Google +
Youtube
Correo
António Lobo Antunes - El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB) Introduccion del Libro António Lobo Antunes - El archipiélago del insomnio (PDF-EPUB) ¿De dónde me vendrá la impresión de que a la casa, aunque está igual, le falta casi todo? Las habitaciones son las mismas con los mismos muebles y los mismos cuadros y no obstante no era así, no era esto, fotografías antiguas en lugar de mi madre, de mi padre, de las criadas de la cocina, y de la tos de mi abuelo rigiendo el mundo,…

Review Overview

0%

User Rating: Be the first one !
0

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada.