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Ana María Matute – Carnavalito (PDF-EPUB)

Ana María Matute – Carnavalito (PDF-EPUB)

Ana María Matute - Carnavalito (PDF-EPUB)

Ana María Matute – Carnavalito (PDF-EPUB)

Introduccion del Libro Ana María Matute – Carnavalito (PDF-EPUB)

Érase una vez un muchacho llamado Bongo, que trabajaba en una herrería. Bongo se levantaba todas las mañanas a las cinco, cuando el cielo estaba aún negro y titilaban las últimas estrellas. Bongo bajaba entonces a la herrería, prendía el fuego y ya no descansaba hasta la hora de comer.

El Herrero era un hombre jorobado, pecoso, con el pelo rojo y la cara cruzada por una cicatriz. Bongo solía preguntarle:

—¿Por qué tiene esa cicatriz en la cara, maestro?

—Me la hicieron los piratas —contestaba el Herrero.

Y, mientras Bongo le daba al fuelle, empapado de sudor, el Herrero golpeaba el yunque y le contaba sus andanzas por los mares de la China.

A Bongo le gustaban mucho estas historias, a pesar de que los demás muchachos del pueblo venían a escuchar, a escondidas, detrás de la puerta, y de repente interrumpían a gritos:

—¡Mentira, mentira! ¡Mentiroso el uno, tonto el otro!

Entonces el Herrero se enfurecía y salía a la puerta llevando en la mano un hierro al rojo. Los chicos huían como un tropel de pájaros y, ya de lejos, le tiraban piedras y continuaban burlándose. Pero el Herrero no les seguía nunca más allá de la tapia del huerto. Les amenazaba con el puño y decía:

—¡Desgraciados! ¡Desgraciados, vosotros!

Y su cara se llenaba de una pena tan misteriosa, que Bongo no pudo menos de preguntarle un día.

—¿Por qué les llama desgraciados, maestro? Todos ellos tienen padre y madre y una casa, y van a la escuela.

Bongo fue recogido por el Herrero cuando era muy pequeño, y dormía en el desván de la herrería, y trabajaba el día entero para ganarse el pan.

Entonces el Herrero dijo:

—Tú eres mucho más rico que ellos, Bongo.

Y, por primera vez, añadió:

—Vamos a comer, hijo mío.

Nunca le había llamado así y Bongo se sintió contento. Pues si bien su vida era dura, el Herrero nunca le pegó ni le hizo ningún mal. Y siempre compartieron juntos la comida, que unas veces era buena y otras no tanto. Pero siempre juntos, como verdaderos padre e hijo.

A Bongo también le gustaba que el Herrero le contase la historia de cuando lo encontró:

—Pasaba un carro de comediantes y estaba todo el campo muy verde y salpicado de hojas encarnadas, porque estaba lloviendo mucho aquellos días, y empezaba el otoño. Entonces yo vi un bultito que había quedado en el camino y me dije si sería un paquete de ropas o de comida o de cualquiera de los muchos equipajes que llevan consigo los titiriteros. En éstas que fui a por él, dispuesto a devolvérselo; pero me llevé un gran chasco, cuando lo recojo, lo desenvuelvo y veo un niño pequeño, vestido de Arlequín.

—¿Era yo? —preguntaba Bongo, sonriendo.

—Eras tú. Entonces te tomé en brazos, corrí tras el carro y les grité: «¡Eh, titiriteros, eh, que os dejáis algo!». Ellos detuvieron el carro y asomaron a las ventanas sus caras morenas. Dijeron: «¿Qué es ello? ¿Acaso oro molido? ¿Acaso plata y diamantes? ¿Acaso trigo y manzanas?». Y yo contesté: «No, no, algo mucho mejor que eso».

El Herrero se detenía aquí, porque sabía que Bongo enrojecía de placer y le interrumpía diciendo:

—¿Eso dijo, maestro?

—Eso dije. Les enseñé al muchacho (que eras tú). Pero ellos movieron la cabeza de un lado a otro y fruncieron el ceño: «¿Ese niño de pelo rubio, nuestro? ¡Qué disparate, Herrero! Nosotros tenemos el pelo como las alas del cuervo, los ojos como las endrinas, la piel como el cobre. Ese niño más parece cosa vuestra». Y cerrando las ventanas del carro, azuzaron a los caballos y se marcharon corriendo, no fuera que yo les detuviese. Te llevé entonces a mi casa, y te guardé conmigo. A la noche, me corté con las tijeras un mechón de pelo y lo acerqué a tu cabeza. «No es la misma clase de oro —me dije—, pero parece más cosa mía que de aquellos tunantes».

—¿Y qué se hizo del traje de Arlequín?

—No sé qué fue de él. Bien, ¿sabes una cosa? Se parecía tanto a los colores del otoño, que no sé yo si sería hecho de hojas de color verde, amarillo y rojo. Y no sé cómo, pero se fue desgajando, desgajando, hasta desaparecer…

Título: Carnavalito (PDF-EPUB)
Autores: Ana María Matute
Tipo: Libro
Idioma: Español
Peso: 504 KB
Formato: PDF-EPUB

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Ana María Matute - Carnavalito (PDF-EPUB) Introduccion del Libro Ana María Matute - Carnavalito (PDF-EPUB) Érase una vez un muchacho llamado Bongo, que trabajaba en una herrería. Bongo se levantaba todas las mañanas a las cinco, cuando el cielo estaba aún negro y titilaban las últimas estrellas. Bongo bajaba entonces a la herrería, prendía el fuego y ya no descansaba hasta la hora de comer. El Herrero era un hombre jorobado, pecoso, con el pelo rojo y la cara cruzada por una cicatriz. Bongo solía preguntarle: —¿Por qué tiene esa…

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